Parque Sarmiento: Accesible para un reducido número de personas

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12 DE OCTUBTRE 2023

Aunque oficialmente se presenta como un parque abierto, perteneciente a la Ciudad de Buenos Aires, en la realidad se exige un pago por acceso y, aún más grave, se subdivide y cede en cierta forma a entidades privadas escogidas de manera directa por la gestión PRO. Quizás el caso más evidente es el del Belgrano Athletic Club, que demanda más de 4 millones de pesos como inscripción y una cuota mensual de 32.750 pesos. A finales de 2020, la dirección de Horacio Rodríguez Larreta le asignó 6,5 hectáreas del Parque Sarmiento para sus campos de rugby. Tres años después, no hay señales de las prometidas renovaciones y tampoco hay evidencia de que esté cumpliendo con el mínimo canon mensual pactado. Luego de solicitar sin éxito información al GCBA, el Club Social y Deportivo Zavaleta, que enfrenta retos para operar en instalaciones en estado regular, inició una medida de protección ante el poder judicial para que se invalide el «permiso de uso temporal y gravoso» aún en vigor. “Que esos terrenos sean reasignados a quienes realmente los requieren: entidades deportivas sin instalaciones propias, escuelas del área”, exige el representante Claudio Morresi.

El Parque Sarmiento, inaugurado en 1981, abarca 70 hectáreas en el distrito de Saavedra. Según la normativa urbanística de la ciudad, se cataloga como “urbanización parque”, lo que indica su propósito público. Tanto esta normativa como la ordenanza 46.299 de 1988, prohíben que cualquier agente del Poder Ejecutivo de la ciudad comercialice o limite el acceso a zonas verdes públicas. “Contrariando estas directrices claras, el acceso al Parque Sarmiento no es completamente libre, ya que el principal usuario es el Belgrano Athletic Club, que no es una entidad barrial, sino que pertenece a la élite de la sociedad porteña”, destaca la solicitud judicial, firmada por Ivanna Portillo, líder de la asociación civil conocida como “Zavaleta Juniors”. El parque, en cierta medida, se percibe «privatizado» por el permiso concedido, lo que significa «una significativa vulneración de nuestros derechos individuales», ya que también aspiran a usar el espacio. “El Parque Sarmiento se ha transformado en un recinto estatal selectivo y con acceso pago, desoyendo el mandato de que los lugares públicos deben ser de acceso libre y sin costo, como lo establece la Constitución de la Ciudad y las regulaciones mencionadas”, resalta el documento que representa el letrado Sebastián Alanis.

El acuerdo rubricado el 30 de diciembre de 2020 cuenta con la firma de Matías Vitale, responsable de la Dirección General Administración de Bienes del GCBA, y Marcelo Ruiz en representación del exclusivo Belgrano Athletic. Este último solicitó el terreno para entrenamientos de rugby y ofreció en retorno efectuar obras y mejoras no especificadas. El acuerdo tenía 16 puntos, pero ninguno contemplaba sanciones por incumplimientos, como lo demanda la ley 3.399 que norma el proceso para otorgar «permisos de uso temporal» de bienes públicos.

La petición judicial del Club Zavaleta se produce después de dos solicitudes de acceso a la información pública realizadas en noviembre de 2022 y marzo reciente que no obtuvieron respuesta de la autoridad local. Las cuestiones planteadas eran las actividades deportivas que se desarrollan en el predio (eso exigía el segundo punto del acuerdo), el monto actual del canon mensual y cuánto había ingresado al GCBA desde finales de 2020. Ante la falta de respuestas, iniciaron una medida de protección, después de la cual la Procuración General de la ciudad aportó pocos ejemplos de actividades de fomento (prácticas de la Unión de Rugby de Buenos Aires, formación de entrenadores y árbitros, entre otros), pero no informó sobre los pagos ni sobre la tasación que supuestamente debía llevar a cabo el Banco de la Ciudad para actualizarlo.

La denuncia subraya “omisiones y negligencias” de ambas partes. En junio de 2021, la autoridad porteña validó un plan de inversión propuesto por el Belgrano, con proyectos que se debían completar en 180 días y, nuevamente, sin sanciones previstas por incumplimientos. En diciembre, cuando expiró ese periodo y Morresi solicitó detalles al jefe de gabinete Felipe Miguel por la ausencia de avances, el club pidió una extensión. Dos meses después, la misma Dirección Administración de Bienes consideró las obras como concluidas, a pesar de que ningún documento del club las confirmaba, señala la solicitud. Como resultado, se demanda y pide que se invalide ese acto administrativo por contravenir las normas más elementales del derecho, desestimadas por una resolución basada en facultades discrecionales y arbitrarias. Las irregularidades incluyeron la falta de opiniones legales y de publicidad de la decisión, que no fue divulgada en el Boletín Oficial ni evaluada por la Junta Vecinal.

“El Belgrano Athletic es una entidad donde para ser miembro se requiere la recomendación de dos asociados, hay que desembolsar 4.257.500 pesos y una cuota mensual de 32.750 pesos”, señala Morresi en un video corto respaldando la denuncia. También recuerda que en septiembre del año anterior, Mauricio Macri utilizó las instalaciones de ese club para su “escuela de alcaldes”. “Desde hace tiempo, los residentes recorren el sitio y no observan ninguna escuela ni entidad barrial realizando actividades deportivas conforme al convenio rubricado”, narra el exjugador y expresidente de Deportes del gobierno de Néstor Kirchner. “Hemos recurrido al poder judicial para poner fin a este acuerdo, ya que infringe la Ley de Compras y Contrataciones. Que esos terrenos sean reasignados a quienes realmente los requieren: entidades deportivas sin instalaciones, escuelas del área y cualquier persona que pueda utilizar el espacio público porque tiene todo el derecho para hacerlo, y no estos acuerdos a cinco años, donde solo una élite social puede beneficiarse”,

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