Parque Lezama suma un nuevo espacio de sombra para mejorar el descanso y la permanencia.
11 DE ABRIL 2026.
El Parque Lezama, uno de los espacios verdes más emblemáticos del barrio de San Telmo, incorporó una nueva área de sombra destinada a optimizar el uso del sector de descanso cercano al patio de juegos. La intervención se llevó adelante en la zona ubicada en la intersección de las avenidas Martín García y Defensa, en un punto estratégico próximo a la Estación Constitución, al Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich y al Museo Histórico Nacional.
La obra surgió como respuesta a planteos realizados por vecinos y usuarios frecuentes del parque, quienes señalaban dificultades para utilizar el área durante gran parte del día, especialmente en verano, debido a la intensa exposición al sol. La radiación directa generaba condiciones poco confortables, limitando la permanencia de familias y acompañantes en un sector clave vinculado a los juegos infantiles. A su vez, durante el invierno, la sombra proyectada por el entorno urbano reducía la incidencia solar a pocas horas del mediodía, generando un uso igualmente restringido.
Frente a esta situación, se implementó una solución que permite equilibrar las condiciones ambientales a lo largo del año. La incorporación de sombra mejora el confort térmico, reduce la exposición a los rayos UV y contribuye a mitigar el efecto de isla de calor a nivel peatonal, sin interferir con la ventilación natural del espacio.
La intervención consistió en la instalación de un sistema de velas tensadas de arquitectura textil en el sector norte del parque. La estructura está compuesta por columnas de acero con tratamiento anticorrosivo, sobre las que se disponen membranas de polietileno de alta densidad en tonalidad arena. El conjunto se organiza en dos grandes superficies textiles, sostenidas mediante cinco puntos de apoyo distribuidos entre áreas verdes y sectores pavimentados.
El diseño fue pensado para integrarse con el entorno existente, respetando tanto la disposición de los bancos orientados hacia el área de juegos como el crecimiento de un árbol joven presente en el lugar. De este modo, la solución no solo resulta funcional, sino también armónica con el paisaje del parque.
Gracias a esta mejora, se recuperaron espacios que anteriormente estaban poco utilizados, ampliando las posibilidades de uso para niños, adultos y personas mayores. La nueva sombra permite extender los horarios de permanencia segura y favorece una experiencia más confortable para quienes visitan el parque.
En términos de superficie, la intervención abarcó aproximadamente 45 metros cuadrados, con la instalación de 25 metros cuadrados de material textil que generan cerca de 30 metros cuadrados de sombra efectiva. Este tipo de acciones refuerza el compromiso con la mejora del espacio público, promoviendo entornos más accesibles, habitables y adaptados a las necesidades de la comunidad.
