Neurodiversidades y Espacios de Calma en la Ciudad de Buenos Aires: Avances en Inclusión y Bienestar

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17 DE ENERO 2025

A finales de 2023, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un proyecto clave en términos de inclusión educativa: la creación de espacios de regulación emocional y calma sensorial dentro de las escuelas porteñas. Esta iniciativa busca atender las necesidades de los estudiantes neurodivergentes, quienes requieren entornos específicos para regular sus emociones y gestionar el exceso de estímulos sensoriales, como luces brillantes, ruidos fuertes o texturas determinadas. De este modo, se reconoce que no todos los alumnos tienen las mismas necesidades y que un enfoque inclusivo y adaptado puede favorecer su desarrollo integral.

¿Qué significa ser neurodivergente?

El concepto de neurodivergencia ha ganado relevancia en los últimos años a medida que la sociedad se ha ido sensibilizando y comprendiendo mejor las condiciones que afectan a quienes se encuentran en este espectro. Se habla de neurodivergencia cuando las funciones cerebrales y los procesos cognitivos de un individuo difieren de los estándares tradicionales, lo que se traduce en maneras distintas de percibir, procesar y reaccionar ante los estímulos del entorno.

Según la Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades Leticia Piris, especialista en Necesidades Educativas y Prácticas Inclusivas en Trastornos del Espectro Autista (TEA), las personas neurodivergentes experimentan una mayor sensibilidad a los estímulos sensoriales como luces, ruidos, colores vibrantes o texturas, lo que puede generarles incomodidad o ansiedad. Además, muchos presentan dificultades en la comprensión de instrucciones abstractas o simbólicas, lo que hace más complejo su desempeño en aulas donde se manejan conceptos de mayor abstracción.

Esto lleva a que los estudiantes con neurodivergencias puedan experimentar situaciones de desregulación emocional, que son, a menudo, malinterpretadas o mal gestionadas por los educadores. La respuesta más frecuente ante estas situaciones es enviar a los niños a la dirección o hacerlos deambular por los pasillos, lo que no solo no resuelve el problema, sino que aumenta la exclusión y la frustración, en ocasiones incluso llevando a los padres a retirar a los niños de la escolaridad. En este contexto, la implementación de espacios de calma se vuelve una necesidad urgente, ya que estos ambientes ofrecen a los estudiantes la oportunidad de regularse sin sentirse juzgados ni desplazados.

El Proyecto de Espacios de Calma en Escuelas

El proyecto aprobado en la Legislatura porteña tiene como objetivo la creación de espacios multisensoriales y de calma dentro de las instituciones educativas de la Ciudad. Esta medida se implementará progresivamente, empezando por las escuelas de los niveles Inicial y Primario, así como en la Modalidad de Educación Especial, tanto en el sistema educativo público estatal como en el de gestión privada.

Guillermo Suárez, diputado por la Unión Cívica Radical (UCR) y autor del proyecto, señaló que la propuesta busca promover el bienestar de los estudiantes neurodivergentes en situaciones de alta estimulación o estrés, ofreciéndoles un entorno adecuado donde puedan relajarse y reestablecer el equilibrio emocional. “No es necesario contar con grandes espacios ni con costosos recursos para implementar estos lugares”, destacó la especialista Leticia Piris. Según ella, los espacios de calma pueden ser sencillos, pero eficaces, al incluir elementos básicos como mantas de peso, juguetes sensoriales, hamacas, pisos de goma eva y otros materiales accesibles que favorezcan la regulación emocional.

Además de los beneficios inmediatos para los estudiantes, estos espacios también podrían contribuir a reducir la violencia y las tensiones en las aulas, brindando una herramienta para la contención emocional. Esta iniciativa ha contado con el apoyo académico y profesional de la Asociación CEA Solidario, y se espera que su implementación, regulada por el Ministerio de Educación porteño, mejore sustancialmente la experiencia escolar de los estudiantes neurodivergentes.

El apoyo a la comunidad educativa

El proyecto no solo se limita a los estudiantes, sino que también busca sensibilizar y capacitar a los docentes y directivos sobre cómo abordar de manera adecuada las situaciones de desregulación emocional. La inclusión de este tipo de espacios no solo tiene un impacto en los estudiantes, sino que también promueve un cambio cultural dentro del sistema educativo, impulsando una mayor comprensión de las necesidades de todos los alumnos y creando una atmósfera más respetuosa y comprensiva.

Expansión a Espacios Públicos: Plazas y Parques Inclusivos

La inclusión no se detiene en las aulas. Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires también se ha dado un paso importante hacia la creación de espacios públicos inclusivos. En un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de todas las personas, se han renovado 25 Espacios de Calma en diversos parques y plazas porteñas. Estos espacios están diseñados para brindar tranquilidad, paz y accesibilidad, permitiendo que aquellos que lo necesiten encuentren un lugar relajante, lejos del bullicio y la congestión de las áreas de recreación más dinámicas.

El ministro de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad, Ignacio Baistrocchi, detalló que los Espacios de Calma en plazas y parques porteños fueron adaptados para ofrecer áreas de descanso y meditación. En ellas, las personas pueden disfrutar de actividades relajantes, leer, contemplar la naturaleza o simplemente desconectarse del estrés urbano. Además, estos espacios están pensados especialmente para aquellos con sensibilidad sensorial o condiciones que les exigen ambientes más tranquilos, como en el caso de personas con neurodivergencias o adultos mayores. Entre las plazas que cuentan con estas áreas de calma se encuentran la Plaza Mafalda, Parque Vuelta de Obligado, Plaza Noruega y Parque Centenario, entre otras.

El ministro Baistrocchi destacó que, más allá de la renovación estética, lo que se busca es la creación de una ciudad accesible y segura para todas las personas, sin importar sus necesidades o características personales. Este tipo de iniciativas se enmarcan dentro de una política pública que promueve la igualdad de derechos y el respeto por la diversidad, reconociendo que no todos los ciudadanos disfrutan de las mismas experiencias sensoriales ni tienen las mismas capacidades para adaptarse a ciertos entornos.

Futuro: Expansión a la Salud

La propuesta de espacios de calma no solo se limita a la educación y el espacio público, sino que también se está evaluando su aplicación en instituciones sanitarias. Un proyecto presentado por Suárez y que podría ser tratado en 2024 propone la creación de espacios físicos de regulación y desensibilización sensorial en los hospitales y centros de salud de la ciudad. Estos espacios estarían destinados a pacientes neurodivergentes que necesiten un entorno de calma en momentos de tratamiento invasivo o estrés relacionado con la atención médica, favoreciendo así su contención emocional y su integración al proceso de salud.

Un Futuro Más Inclusivo

Este conjunto de iniciativas refleja un claro avance hacia la inclusión plena de las personas neurodivergentes en todos los ámbitos de la vida social, educativa y pública. A medida que la sociedad toma conciencia de la diversidad humana, se abren nuevas oportunidades para diseñar un entorno urbano que sea verdaderamente accesible, respetuoso y adaptable a las necesidades de todos sus ciudadanos.

Tanto en las escuelas como en los espacios públicos, el objetivo es crear un entorno donde cada persona, sin importar sus particularidades, pueda sentirse incluida, respetada y segura, disfrutando de una ciudad pensada para todos. La implementación de estos espacios de calma no solo es una respuesta a una necesidad práctica, sino también un reflejo de la madurez de una sociedad que comienza a reconocer y valorar las diferencias, y a actuar de manera concreta para promover la inclusión de todas las personas, independientemente de sus características neurocognitivas o sensoriales.

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