Manifestación en Barracas por el triple lesbicidio: clamor por justicia y visibilidad

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13 DE JUNIO 2024

La plaza Colombia se convirtió en el epicentro de la indignación y la solidaridad el pasado lunes, cuando cientos de personas se congregaron para exigir justicia por el reciente triple lesbicidio que conmocionó al barrio de Barracas. Acompañados por organizaciones, sindicatos, partidos políticos y activistas, la comunidad se unió en un clamor colectivo por el esclarecimiento del atroz crimen que acabó con las vidas de Pamela Cobas, Roxana Mercedes Figueroa, Andrea Amarante y dejó gravemente herida a Sofía Castro Riglos.

La multitud se reunió en la plaza y luego marchó hacia el hotel donde ocurrió el ataque, demandando un cambio en la carátula del caso para reflejar la naturaleza del crimen como un acto de odio por la orientación sexual de las víctimas. Las consignas eran claras: justicia para las víctimas, fin a la violencia y los discursos de odio, políticas públicas inclusivas y la apertura de espacios de diálogo como el Inadi y el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Jesica Hernández, activista LGBTI+ y miembro de Autoconvocades de Lesbianes por Barracas, expresó la sorpresa ante la masiva convocatoria: «No esperábamos que viniera tanta gente, nos sorprendió porque esto pasa siempre pero nunca aparecen tantas personas». Hernández destacó la importancia de alzar la voz y visibilizar las identidades lésbicas en la lucha por la justicia.

A una semana del fatídico incidente, donde Fernando Barrientos provocó el incendio que acabó con la vida de tres mujeres y dejó a Sofía Castro Riglos como única sobreviviente, la comunidad sigue consternada. Amarante, quien también había sobrevivido a la tragedia de Cromañón, se sumó a la lista de víctimas fatales, profundizando el dolor y la indignación.

Marisol Arcarí, de la Asamblea de Barracas, destacó el objetivo de transformar el dolor en un llamado urgente a la justicia y a la acción colectiva. Entre los manifestantes, los carteles y las flores brillaban en la noche, portando mensajes de solidaridad y exigencia de cambios.

Luci Cavallero, del colectivo Ni Una Menos, señaló la precariedad en la que se encontraban las víctimas como un factor determinante en el trágico desenlace. Destacó la responsabilidad del Estado en abordar la violencia estructural y promover políticas inclusivas, denunciando los discursos y acciones que perpetúan la discriminación y la violencia contra la comunidad LGBTIQ+.

La manifestación en Barracas fue un claro llamado a la acción, una voz colectiva que exige justicia, visibilidad y políticas públicas que garanticen la seguridad y el respeto de todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género.

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