En la Ciudad de Buenos Aires aproximadamente el 50% de los hoteles y hospedajes familiares enfrentan problemas de hacinamiento.
13 de Septiembre 2023
Casi el 50% de los hoteles y alojamientos familiares en la Ciudad de Buenos Aires se encuentran en situaciones de hacinamiento. Del mismo modo, un 18% enfrenta un «hacinamiento extremo», de acuerdo con un estudio de la Defensoría del Pueblo de la ciudad. Estos lugares, predominantemente ocupados por la población más vulnerable, además muestran altos índices de deficiencias estructurales y falta de medidas de seguridad. El análisis señala que la creciente demanda en estos lugares se debe a la «limitada y dolarizada oferta inmobiliaria» y a la «ausencia de estrategias gubernamentales efectivas en relación con el acceso a la vivienda».
El análisis fue realizado por un grupo de la Defensoría bajo la dirección de Alejandro Lorences, jefe del área de Vivienda y Hábitat de dicha entidad, y se desarrolló entre noviembre de 2022 y julio de 2023. El estudio surge por la necesidad de entender las «dinámicas y características específicas» de la vida en estos hoteles, de los cuales la Defensoría «frecuentemente recibe denuncias de sus ocupantes». Para ello, seleccionaron de manera aleatoria 91 establecimientos, predominantemente ubicados en las comunas 1 y 3, reconocidas por su alta densidad de este tipo de alojamientos.
Los lugares varían en tamaño, desde los más pequeños con diez habitaciones hasta los más grandes con 63, dando un promedio de 30 habitaciones por hotel. «Aunque la mayoría de los encargados aseguraron que las habitaciones eran individuales, el promedio de ocupantes por establecimiento es de 58, sugiriendo que la mayoría de las habitaciones son compartidas», agrega.
En este contexto, el grupo de la Defensoría determinó que «el 45% de los hoteles analizados tienen hacinamiento», dado que albergan a dos o más personas por habitación. Esta cifra se divide en un 27% con «hacinamiento moderado» y un 18% con «hacinamiento extremo». Según datos del censo más reciente, en la ciudad residen cerca de 38 mil individuos en estos lugares, cifra que se eleva a casi 80 mil si se incluyen los inquilinatos y conventillos.
Los hoteles también sirven de refugio temporal para personas sin hogar que «van y vienen» dependiendo de si pueden pagar el alquiler, que en junio de este año rondaba los 45 mil pesos al mes.
Las condiciones de vida en estos hoteles son desafiantes: «Hacinamiento, altas tasas de desempleo e inactividad, acceso a atención médica solo a través de hospitales públicos debido a la falta de seguro médico y niveles educativos más bajos en comparación con el promedio de la ciudad», destaca el informe.
En relación con la habitabilidad, se identificaron falencias en las infraestructuras y en medidas de seguridad. Por un lado, un 46% presentó humedad, 38% mostró rajaduras o daños en mampostería, y un 28% tuvo insuficiente iluminación y ventilación.
El estudio además alerta sobre cuestiones de seguridad. El 55% de los lugares no cuenta con tableros eléctricos en condiciones adecuadas. Además, un 43% tiene balcones sin protección adecuada y un 53% carece de ventanas con medidas de seguridad.
La creciente demanda de vivienda en la ciudad se correlaciona con el aumento de la pobreza y la falta de estrategias públicas efectivas. «Es deber del Gobierno local implementar acciones que aborden de forma progresiva el déficit de vivienda y garantizar el derecho a un hogar digno».
