Autoconvocatoria artística frente al Congreso: «Súmate al colectivo contra los ómnibus».

0
A-1

6 DE ENERO 2024

Esta fue la consigna que distintos sectores del ámbito cultural emplearon para convocar a una intervención artística participativa y abierta frente al Congreso de la Nación, en protesta contra el proyecto de ley propuesto por el gobierno nacional. Este proyecto, entre otros puntos conflictivos, busca cerrar instituciones reconocidas como el Fondo Nacional de las Artes (FNA) y el Instituto Nacional del Teatro (INT), además de desfinanciar el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). También busca derogar la Ley 25.542 que garantiza un precio único en la venta de libros.

La convocatoria, realizada a las 18 horas por el Frente de Soberanía Cultural (FSC), surgió tras el plenario «La cultura está en peligro», celebrado en el Teatro Argentino de La Plata la semana pasada, al que asistieron más de 3 mil representantes y trabajadores del ámbito cultural para expresar su rechazo al DNU y la Ley Ómnibus de Milei. Desde el FSC, instaron a construir un colectivo de cultura federal y solidario en defensa del pueblo. Lo que se presenció frente al Congreso fue la manifestación colorida de la resistencia.

Algunos gremios, como ATE y CTA, exhibieron sus banderas en las rejas que rodean la plazoleta, y después de las 18, un grupo de artistas dio inicio a la intervención artística con un baile al ritmo de los aplausos, movimientos elásticos que expresaban el valor de la libertad, sonrisas y también puños apretados en señal de lucha. El siguiente acto consistió en una performance: de un lado, una representación caricaturesca de Milei, con peluquín, junto a sus funcionarios subidos a la Ley Ómnibus (un colectivo hecho con cartones pintados que arrasaba con todo a su paso); del otro, la masa del pueblo gritando consignas que resuenan en los cacerolazos: «La patria no se vende», «Milei, basura, vos sos la dictadura» o «Unidad de los trabajadores y al que no le gusta…».

Además de máscaras, varias pancartas expresaban reclamos y diagnósticos diversos: «La cultura está en peligro», «La patria no se vende», «El arte libera y resiste», «NO a la Ley Ómnibus», «Cultura por Necesidad y Urgencia», «El Congreso no se cierra», «Son 30.400», «Defendamos la salud pública», «¿Nunca más? Si hay terricidio, hay genocidio», «Haciendo malabares para llegar a fin de mes», entre otros.

Guillermo Parodi, director, dramaturgo y docente de teatro, así como trabajador del Teatro Argentino de La Plata, relató: «La iniciativa surgió a partir de una autoconvocatoria de artistas de distintas partes de la provincia de Buenos Aires, también hay varios artistas de CABA con los que me crucé. Es un encuentro espontáneo donde nos juntamos para expresar lo que nos preocupa: el cierre de organismos como el INT o el FNA, el desfinanciamiento del INCAA y del INAMU, con todas las implicancias que eso tiene, poniendo en riesgo no solo numerosos puestos de trabajo sino también la producción artística, el pensamiento, las poéticas y una mirada crítica».

Desde la perspectiva de las alianzas, Parodi elogia la rápida resistencia que surgió en el sector para debatir sobre el camino a seguir: «Hay muchas agrupaciones como Unidxs x la Cultura que se reúnen periódicamente y organizaron un plan de lucha. Se están llevando a cabo asambleas en muchos lugares del país, lo cual es muy importante para visualizar el descontento. Estamos dispuestos a defender con firmeza lo que hemos ganado y construido con mucho esfuerzo y sacrificio». El director anticipa que llevarán a cabo actividades artísticas todos los jueves de 18 a 20.

A lo largo de la tarde, se repitieron los cánticos contra Milei, sonaron tambores, hubo aplausos y el arte fue la vía elegida para expresar un descontento cada vez más amplio. Agustina, estudiante de Lomas de Zamora, participó en la intervención con una máscara y una media de red cubriendo la mitad de su rostro. «Esto representa todas las voces que quieren silenciar, pero estamos aquí para gritar porque somos los de abajo, los ‘nadies’ de los barrios. Estoy aquí porque veo que todos mis derechos están amenazados y en peligro por el desfinanciamiento. El arte es una forma de expresar nuestra identidad latinoamericana y creo que está para incomodar, hacer reír, hacer llorar, reflejarnos y generar una identificación. Hoy vinimos a hacer más concreto algo que a veces se pierde un poco en el discurso. Podemos reírnos un rato, pero nunca perdemos de vista que nuestro objetivo es resistir día a día», afirma.

Leandra Rodríguez, directora e iluminadora, hace sonar un silbato y gira una matraca gigante al mismo tiempo para unirse al ruidazo. Al ser preguntada sobre por qué está en la plaza, aporta una perspectiva interesante: «Estoy aquí defendiendo el derecho de los espectadores menos favorecidos económicamente a consumir cultura, porque todas estas leyes que limitan la producción cultural accesible dejan sin posibilidad de acceso al consumidor. Hemos hecho cultura sin recursos toda la vida. El teatro independiente tiene un largo historial de hacerlo: el INT y todos los organismos que contribuyen en el sector garantizan el acceso del público a las creaciones artísticas. Si hoy tenemos la mitad de niños pobres, imagínate que ahora tampoco podrán leer un libro o escuchar música de su región. El ataque es a la identidad, y por eso estamos aquí hoy». Sobre los métodos de lucha, agrega: «Expresarnos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *