Murió Lucas
23 DE NOVIEMBRE DE 2021
En horas de la madrugada Lucas González, el adolescente de 17 años, falleció en el hospital El
Cruce, de la localidad Bonaerense de Florencio Varela, al que fue transportado en dificilísimo
estado inmediatamente de ser tiroteado por agentes de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires
en el distrito porteño de Barracas.
La defunción del adolescente fue aseverada por el hermano de su mama en instantes en que
se producía una publicación en el barrio donde fue ultimado para pedir imparcialidad con los
policías de la Ciudad.
Los progenitores del chico serían admitidos a las 7 de la tarde por el presidente Alberto
Fernández en la Casa Rosada, sin embargo se revocó por la revolución inducida en la familia
por el fallecimiento del adolescente.
«Lo que paso acá es claro, fue gatillo fácil. Absolutamente esto. Me lo mataron a sangre fria a
mi hijo. Le encajaron 2 tiros en la cabeza. Yo no pedí esto. Exijo justicia por Lucas porqué es
una excelente persona», expresó el papá de Lucas tiempo previo a confirmarse la defunción.
El jugador Lucas González formaba parte de particiones menores de Barracas Central y al
minuto de ser tiroteado iba con 3 jóvenes que fueron demorados y luego librados un corto
tiempo más tarde.
El suceso sucedió el miércoles cuando los 4 adolescentes salían de una instrucción y fueron
impedidos por un coche sin tipificación, en el que andaban agentes de la Ciudad de Buenos
Aires de sin uniforme, en ese momento se originó una importunación con detonaciones de
arma de fuego.
De esas detonaciones, 3 consiguieron llegar al vehículo y Lucas fue herido gravemente de un
disparo en la cabeza, así que fue trasladado al Hospital Penna del porteño barrio de Parque
Patricios, de allí, dos días más tarde, se lo reubicó al hospital de alta complejidad El Cruce, de
Florencio Varela, en la Provincia de Buenos Aires donde lamentablemente perdió la vida.
Ayer el parte clínico del policlínico comunicaba que el adolescente demostraba un contexto
neurológico «crítico» y sus papas contaban que desde hacía unos minutos constaba con
«muerte cerebral» estado que es irreversible.
Como dice la transcripción de la policía, un auto sin tipificación quiso asegurarse que los
habitantes del automóvil no sean mal vivientes, cuando emergía de la villa Zavaleta del barrio
porteño de Barracas, pero activaron para irse velozmente, por este hecho se dio un
seguimiento con tiros que llegó a el empalme de Alvarado y Perdriel, en el que el adolescente
jugador fue encontrado lesionado de 2 disparos en la cabeza en la butaca del asistente.
Por otro lado, 2 de los chicos estuvieron demorados en el instante, y un 3 se escapó y más
tardíamente se exhibió en la sede de la Comisaría Vecinal 4C con su mamá y de la misma
manera permaneció aprehendido. Los 3 adolescentes recobraron su autonomía más tarde, ya
que se demostró que no eran delincuentes.
