Muerte en el barrio porteño de San Cristóbal

0
cropped-descarga-1.png

2 DE JULIO DE 2021

El resultado fue una tragedia, una mujer y tres niños, entre ellos una niña de 4 años,
sucumbieron como derivación de un envenenamiento con monóxido de carbono en un
inmueble del barrio de San Cristóbal.
El fatal hecho, que se dio a conocer en las horas actuales, se originó el sábado anterior en una
residencia ubicada en la avenida La Rioja al 1.100 y asumió como mártires a una mujer de 27
años, dos jóvenes de 14 y 16, y una nena de 4, comunicaron fuentes policíacas.
Asimismo, otra mujer de 26 años consiguió subsistir, no obstante hubo que ser recluida en una
clínica de la Ciudad de Buenos Aires.
El devastado espectáculo fue desenmascarado en horas de la madrugada cuando una mujer
que trabajaba como institutriz se exteriorizó en el lugar, más tarde por no recoger
contestación a los recados de la propietaria de ese domicilio.
La mujer de 27 años era mamá de la nena, ya que el resto de las personas eran una hermana y
un primo, uno y otro joven.
Igualmente se hallaban en el terreno una prima de 26 años, que sufre una discapacidad y es la
que sobrevivió, mientras que la abuela de la nena y la mamá de dos de los heridos forzosos se
encontraba trabajando.
Susana, la tía de la chica y hermana de 2 de los fallecidos, punteó hacia el consorcio del
inmueble, porque expresó que convinieron con un plomero no registrado para efectuar un
ajuste de caños salubres.
«Para abonar más económico, asesinaron a una familia. Se llevaron la vida de un angelito de 4
años que no había existido. Por eso pretendo justicia por mi familia», enunció la mujer.
También, Susana expuso que su mamá está «desgarrada» y que anteriormente a marcharse a
trabajar advirtió que sus hijos y sobrinos constaban despabilados con dolencia de cabeza, y les
proporcionó ibuprofeno.

La chica marcó que el lugar de 2 ambientes en el que moraban 6 individuos era ventilado: «Mi
madre expresaba que tenía fresco por el aire que ingresaba de las mirillas», dijo en ese sentido.
Igualmente resonó que «el calefón funcionaba justo» y que la señora lo había cambiado hacia
un año.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *