La Comunidad del Lengüitas repudia la decisión del Ministerio de Educación: Exigen la reincorporación de la rectora del nivel secundario
13 DE JULIO 2023
La reciente decisión del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires de remover a María Delia Fernández Cravero, directora del nivel secundario del colegio Lengüitas, ha desencadenado una ola de indignación y protesta entre la comunidad educativa de la institución. Las autoridades citan un sumario en su contra, iniciado tras el intento de suicidio de un estudiante, como motivo de su decisión. Sin embargo, esta determinación ha sido recibida con un rotundo rechazo por la comunidad de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Sofía E. Broquen de Spangenberg.
El jueves, la comunidad escolar organizó un «ruidazo» a las puertas del colegio como forma de manifestar su rechazo y apoyo a Fernández Cravero. Se sugiere que tras la decisión se esconden motivaciones políticas, ya que la directora ha sido conocida por apoyar tomas de colegios en el pasado. Uno de los carteles destacados durante la protesta hacía alusión a la ministra de Educación, Soledad Acuña, y leía «Acuña echa directivos, no alacranes», en referencia también a la reciente aparición de arácnidos en la institución.
Nancy Vega, presidenta de la cooperadora de la escuela, expresó en una entrevista su inconformidad con la decisión del Ministerio. Destacó la responsabilidad y el compromiso de Fernández Cravero con sus estudiantes y cuestionó el momento elegido para comunicar la decisión, justo antes del comienzo de las vacaciones escolares.
La acusación principal hacia Fernández Cravero es no haber informado al Ministerio sobre el intento de suicidio del estudiante, lo que originó una investigación. Sin embargo, tanto el estudiante como sus padres habían descartado anteriormente una carta escrita por él que contenía ideas suicidas, calificándola de broma.
La falta de comunicación clara por parte del Ministerio, sumada a la reciente notificación de traslado, ha exacerbado la tensión entre las autoridades y la comunidad escolar. La situación destaca la importancia del diálogo y la transparencia entre las instituciones educativas y las autoridades, especialmente en circunstancias tan delicadas.
El Ministerio de Educación, dirigido por Soledad Acuña, ha enfrentado críticas después de iniciar un sumario y reubicar a María Delia Fernández Cravero, directora del nivel secundario de la escuela Lengüitas. La decisión fue tomada tras el intento de suicidio de un estudiante y la supuesta falta de atención y reporte adecuado por parte de la directora y la administración del colegio.
La cartera educativa sostiene que las alertas de vulnerabilidad se omitieron y no se dio intervención adecuada al EOE (Equipo de Orientación Escolar). Además, se indica que los dispositivos que se habían implementado en el nivel primario fueron desconocidos y el EOE no recibió un pedido de intervención.
Sin embargo, la comunidad escolar, principalmente el cuerpo docente, ha manifestado su total apoyo a la directora Fernández Cravero, argumentando que las acusaciones en su contra son infundadas. En un comunicado titulado «Así no se puede hacer escuela», reiteran su petición de restitución inmediata de Fernández Cravero en su cargo.
El comunicado detalla que el miércoles 12 de julio, Fernández Cravero fue informada por las autoridades del Ministerio sobre su separación y posterior traslado a otra institución. La comunidad educativa califica este acto como «violento, caprichoso y malintencionado». Enfatizan que las acusaciones del sumario ya fueron refutadas por la directora a través de un proceso formal y que la Junta de Disciplina emitió un dictamen en su favor. A pesar de esto, el Ministerio tomó la decisión unilateral de removerla de su puesto, justificándolo con el supuesto objetivo de «no entorpecer la investigación».
Este caso ha suscitado un intenso debate y es evidente que la situación ha creado una grieta entre las autoridades educativas y la comunidad escolar del Lengüitas. La contienda resalta la importancia de mantener un diálogo transparente y basado en evidencias concretas para tomar decisiones que afecten a las instituciones educativas y a su personal.
