La Ciudad conmemoró el Día Nacional de la Seguridad Vial y reforzó su compromiso con una movilidad más segura.
13 DE JUNIO 2025
El pasado 10 de junio, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se sumó a la conmemoración del Día Nacional de la Seguridad Vial, una efeméride que se celebra en la Argentina desde 1945, en recuerdo del cambio de sentido de circulación vehicular que estableció, en todo el territorio nacional, la obligación de conducir por la derecha, alineándose así con la mayoría de los países del mundo.
Esta fecha no solo remite a un hito en la historia vial del país, sino que también ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el presente y futuro de la seguridad en el tránsito. En ese sentido, el Gobierno porteño llevó adelante una jornada de visibilización y acción, con actividades que contaron con la participación de autoridades ministeriales, organismos especializados y organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la temática.
Participación institucional y presencia en territorio
Durante la jornada conmemorativa, la Subsecretaría de Planificación de la Movilidad y la Seguridad Vial, junto con la Dirección General de Seguridad Vial —ambas dependientes del Ministerio de Infraestructura y Movilidad— formaron parte del acto organizado por la Asociación Argentina de Carreteras, que tuvo lugar en la Legislatura Porteña.
En paralelo, el Ministro de Infraestructura y Movilidad encabezó un operativo de control de alcoholemia junto a representantes de organizaciones no gubernamentales de víctimas de siniestros viales, miembros del Ejecutivo y agentes de seguridad vial. La actividad también contó con la presencia del Jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, lo que reflejó el compromiso del más alto nivel de gobierno con una movilidad urbana más segura y ordenada.
Seguridad vial: un eje estratégico de gestión
La seguridad vial constituye uno de los pilares prioritarios de la política pública de la Ciudad, junto con el orden y la convivencia urbana. Ambos elementos son fundamentales para la reducción sostenida de víctimas fatales y heridos graves en las calles, avenidas y autopistas porteñas.
En este marco, y bajo el lema propuesto por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para este año —“Movilidad Humana, Responsabilidad Humana”—, la Ciudad desplegó durante el mes de mayo, conocido como Mayo Amarillo, una agenda intensa de actividades de concientización ciudadana, con apoyo técnico de la Iniciativa Bloomberg Philanthropies para la Seguridad Vial Global.
Asimismo, como parte del compromiso con una movilidad más segura, se presentó recientemente una Guía Práctica de actuación ante siniestros viales, diseñada para brindar herramientas claras y accesibles a quienes se vean involucrados en este tipo de situaciones.
Plan de Seguridad Vial 2024–2027: metas y líneas de acción
De forma complementaria, el Gobierno porteño está implementando el Plan de Seguridad Vial 2024–2027, una hoja de ruta estratégica que busca reducir en un 40% las víctimas fatales por siniestros viales para 2027, y alcanzar una disminución del 50% para el año 2030.
Este plan tiene un enfoque interdisciplinario y transversal, involucrando diversas áreas del gobierno en una acción conjunta y coordinada. Se estructura sobre cuatro ejes fundamentales, cada uno con líneas de acción específicas y resultados medibles:
Infraestructura Segura
Con el objetivo de minimizar los puntos críticos donde se concentran los siniestros, se están desarrollando intervenciones de mejora en intersecciones de alta siniestralidad. Entre las principales obras se destaca el rediseño de carriles en avenidas clave, como Entre Ríos/Callao, Figueroa Alcorta y Díaz Vélez, con el fin de ordenar el tránsito vehicular, mejorar la visibilidad de los cruces peatonales y aumentar la seguridad para ciclistas y motociclistas.
Además, se incorporaron nuevos semáforos peatonales, rampas accesibles, separadores físicos y señalización horizontal y vertical en puntos neurálgicos de la Ciudad.
Vehículos seguros y fiscalización inteligente
En esta línea, se avanzó en la implementación de la norma IRAM 3810, que establece criterios técnicos y recomendaciones para empresas transportistas en lo referido a seguridad en el traslado de pasajeros. Esta medida apunta a generar estándares de calidad y responsabilidad dentro del sector del transporte público y privado.
Asimismo, se inició el proceso de incorporación de tecnologías ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción) en los colectivos urbanos, con funcionalidades como frenado autónomo, alerta de cambio de carril y monitoreo de fatiga del conductor.
Los controles de alcoholemia aleatorios, por su parte, continúan ejecutándose de manera sistemática y sorpresiva en puntos estratégicos, no solo durante la noche o fines de semana, sino también en horarios y días hábiles, para garantizar una vigilancia permanente y preventiva.
Gestión de la seguridad vial basada en evidencia
Uno de los componentes innovadores del plan es la incorporación de herramientas de análisis de datos, monitoreo y evaluación de políticas públicas. A través del Observatorio de Movilidad y Seguridad Vial, se publican informes periódicos sobre comportamientos de riesgo, como la prevalencia del consumo de alcohol, drogas y exceso de velocidad.
Estos datos permiten ajustar las estrategias, priorizar zonas de intervención y optimizar la asignación de recursos públicos. En paralelo, se realizan talleres participativos y acciones en conjunto con ONGs especializadas, que ya han alcanzado a más de 1.600 personas en los últimos meses, incluyendo familias, conductores profesionales y comunidades escolares.
4. Comunicación, educación y capacitaciones
La formación y sensibilización ciudadana son claves para transformar hábitos y generar una cultura vial responsable y solidaria. Por eso, se sigue ampliando el alcance de programas como “Amigos de la Educación Vial”, que entre 2024 y 2025 ya ha impactado en más de 6.000 estudiantes de diferentes niveles educativos.
El programa “Soltate”, que enseña a niños, niñas y adultos a aprender a andar en bicicleta de forma segura, también continúa en funcionamiento, con más de 3.700 participantes desde comienzos de este año.
Por otra parte, se dictan de forma permanente cursos de reeducación vial, capacitaciones para la obtención y renovación de licencias de conducir, y jornadas sobre el sistema de scoring, a las que ya asistieron más de 65.000 personas en lo que va de la gestión.
Hacia una movilidad más humana, responsable y segura
La conmemoración del Día Nacional de la Seguridad Vial refuerza la necesidad de continuar trabajando en políticas públicas que pongan a las personas en el centro de la movilidad, priorizando la vida, la prevención y la corresponsabilidad entre conductores, peatones, ciclistas y autoridades.
En ese sentido, la Ciudad reafirma su compromiso con una visión cero de víctimas viales evitables, adoptando los más altos estándares internacionales en materia de planificación urbana, legislación, fiscalización y educación.
Además, el trabajo conjunto con organismos internacionales, universidades, ONGs y el sector privado permite enriquecer la estrategia local, adaptándola a las nuevas realidades de la movilidad contemporánea.
