En el Barrio Padre Carlos Mugica, se resolvió un problema habitacional mediante un acuerdo entre las partes involucradas.
18 DE JUNIO 2024
Un grupo de mujeres que habían sido víctimas de violencia de género fueron desalojadas después de ocupar de forma pacífica un edificio abandonado en 2020. Las autoridades argumentaron que ese espacio formaba parte del plan de reurbanización. En respuesta, se estableció una mesa de diálogo para asegurar que estas mujeres y sus hijos no quedaran sin techo.
La «Galería Sin Fronteras», originalmente destinada a mujeres víctimas de violencia de género pero luego abandonada, fue ocupada durante la pandemia por mujeres que huían de situaciones de violencia, infancias y personas con discapacidad. Este jueves, la Justicia Penal de la Ciudad de Buenos Aires ordenó el desalojo de estas familias, que incluían unos 20 niños. Sin embargo, se logró llegar a un acuerdo esa misma noche para reubicarlas en un lugar cercano que garantizara la continuidad escolar de los niños, entre otras medidas.
En este edificio, ubicado en Alpaca 1308 y perteneciente al gobierno porteño, viven trece familias, en su mayoría monomarentales, con alrededor de 20 niños y cuatro personas con discapacidad. La transformación planificada del edificio es parte del proceso de urbanización del barrio, que incluye convertirlo en viviendas transitorias y locales comerciales.
Ramiro Dos Santos Freire, defensor a cargo de la Unidad Especializada en Procesos de Urbanización e Integración Social del Ministerio Público de la Defensa, enfatizó la importancia de encontrar una solución habitacional pacífica para estas familias, dadas las dificultades que enfrentan para conseguir alojamiento en el mismo barrio.
Se llegó a un acuerdo que evitó que las familias fueran reubicadas en hoteles de la provincia de Buenos Aires y se garantizó que no fueran desalojadas mientras se buscaban nuevas soluciones habitacionales. Esta solución se llevará a cabo a través de una mesa de trabajo conjunta que incluye al gobierno, la Justicia y representantes vecinales.
Varias de las madres ya habían expresado su angustia por la dificultad de abandonar su hogar en un corto período de tiempo, dado lo complicado que es encontrar un alquiler o una habitación que permita la entrada de niños en la Ciudad de Buenos Aires. Dos Santos señaló que esta dificultad no es exclusiva del Barrio Mugica, sino que afecta a toda la Ciudad, una situación que la Defensoría observa con frecuencia.
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