Durante el pasado mes, una familia tipo necesitó superar los $190,000 de ingresos para evitar caer por debajo de la línea de pobreza en la Ciudad de Buenos Aires.

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18 DE ABRIL 2023

Con una inflación del 7,1% en la ciudad y un incremento del 9,1% en alimentos. Imagen: Jorge Larrosa Para que una familia compuesta por cuatro individuos no fuera etiquetada como indigente en marzo en la Ciudad de Buenos Aires, precisó ingresos no inferiores a 107.836,35 pesos. Si se buscaba evitar la categorización de pobreza, esa cifra ascendía a 191.240,96 pesos, y para ser identificada dentro de la clase media, se requerían al menos 293.925,58 pesos, según la Dirección General de Estadística y Censos de la ciudad.

En este contexto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el umbral de la indigencia, registró un alza del 9,83% el mes anterior, 0,54 puntos porcentuales más que el aumento del 9,29% observado en febrero. A su vez, la variación acumulada anual escaló a un 117,40%, superando el 108,69% del mes anterior. Por otro lado, la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, experimentó un aumento mensual del 9,23% (superando el 7,19% de febrero) y una variación interanual del 111,39%. Por su parte, la Canasta Total (CT), que segmenta distintas categorías de la población, registró un crecimiento del 9,24% en marzo y un acumulado del 110,35% comparado con el mismo mes del año previo.

A diferencia del Indec, la entidad estadística de la Ciudad de Buenos Aires utiliza seis categorías socioeconómicas en su evaluación.

Los montos requeridos en marzo para cada segmento fueron: para la indigencia, no superar los 107.836,34 pesos; para pobreza no indigente, entre 107.836,35 y 191.240,95 pesos; y para no pobres vulnerables, entre 191.240,96 y 235.140,45 pesos. En cuanto al sector medio frágil, los ingresos oscilaron entre 235.140,46 y 293.925,57 pesos; para la clase media, entre 293.925,58 y 940.561,83 pesos; y para los sectores más acomodados, más de 940.561,84 pesos.

Incidencia de los alimentos: A pesar de que la inflación en la ciudad fue reportada en un 7,1%, el segmento de alimentos y bebidas no alcohólicas experimentó un ascenso del 9,1%. Esto refleja un crecimiento del 24,7% en el año y del 111% en un año calendario. Este incremento en alimentos, que supera la inflación general, tuvo un impacto directo en la CBA, generando que esta canasta tuviera un aumento más pronunciado que las demás. Esta tendencia se repite al analizar el período interanual, evidenciando que los ajustes en la CBA superan significativamente a las otras canastas.

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