Desplome en Floresta: a medida que las familias aguardan, se alternan entre alojamiento temporal y donaciones.
9 DE MAYO DE 2023
A casi quince días del trágico desplome del inmueble en Floresta, donde fallecieron tres individuos, los familiares que lograron sobrevivir están alojados temporalmente en hoteles, aguardando propuestas de vivienda permanente. Aunque sienten que el diálogo con autoridades de la ciudad y del gobierno nacional avanza positivamente, describen su actual condición como “precaria” y esperan soluciones en los próximos días. Anhelan poder acceder a un financiamiento que les facilite obtener un hogar más adecuado. Mientras tanto, coordinan la distribución de las ayudas que les fueron dadas tras perder sus bienes, ya que aún no se les ha permitido acceder al edificio para recuperar lo que quedó.
El anterior viernes fue una fecha especial para los residentes de Avenida Rivadavia al 8700. A las 13 hs, la comitiva que llevó a Felicitas Cherres al camposanto de Flores partió de una funeraria local. Una semana atrás, se había confirmado el deceso de esta mujer, sumándose así a las bajas de Camila y Jefferson, víctimas del desplome ocurrido el 25 de abril. «Somos una comunidad grande y solidaria», expresó Fidel, quien ha sido parte de este grupo de unas 120 personas desde 2008. Testigo del siniestro, Fidel estuvo presente para dar el último adiós a la anciana de 72 años, popularmente conocida en el vecindario como «abuelita».
Fidel compartió con los medios el tormento que enfrentaron desde el trágico suceso: alternando entre la vía pública, refugios temporales, hoteles, servicios funerarios y distribución de ayudas. Previamente a su llegada a la funeraria, contó que había visitado uno de los hoteles donde se alojan las familias afectadas para hacer entrega de donativos. Posteriormente, se dirigió a una farmacia para adquirir medicinas para aquellos que las requieren. «Siempre he estado comprometido con mi trabajo, pero en este momento no puedo dejar desamparada a la gente», enfatizó.
Desde finales de abril, las familias, salvo aquellas que optaron por alojarse con parientes, están en hoteles proporcionados por la administración local, con comidas incluidas. Dependen de las donaciones para otras necesidades básicas, ya que todavía no se les ha permitido reingresar a las partes seguras del edificio para intentar recuperar lo que puedan. Aunque los equipos de rescate han asegurado que la parte frontal del inmueble no está en riesgo, la autorización para acceder debe venir de la Fiscalía.
«Hoy la urgencia es recuperar nuestros bienes de las zonas sin riesgo de colapso. Somos personas que hemos ahorrado y guardado nuestro dinero en nuestros hogares», comentó Elio, también sobreviviente. Durante este proceso, Fidel confirmó que han presentado denuncias formales contra empleados de la empresa encargada de la limpieza del sitio por sustraer objetos personales.
Luego de la trágica caída del edificio en Floresta, donde Camila, sobrina de Elio, fue una de las víctimas fatales, las familias afectadas se encuentran en un estado de incertidumbre y ansiedad. Elio, que residía en el inmueble con su familia, compartió que durante años las familias formaron una cooperativa con el propósito de encontrar un mejor lugar para vivir. Esta cooperativa es la que llevó sus peticiones a la mesa de diálogo en la que participan funcionarios de diferentes niveles gubernamentales y representantes de la Defensoría del Pueblo.
«No estamos solicitando simplemente un subsidio», afirmó Elio. «Lo que realmente anhelamos es una solución de vivienda permanente». Explicó que ya tenían en mente la idea de la cooperativa de vivienda con la esperanza de adquirir un crédito que les facilitara mudarse a un sitio más adecuado. «Ese es precisamente nuestro anhelo en este momento. Deseamos pagar nuestros propios impuestos y reanudar nuestras vidas», recalcó.
Por su parte, Fidel, destacó la actual condición de «inestabilidad» en la que se encuentran, haciendo referencia a los alojamientos temporales en hoteles que se les otorgan de manera discontinua. «Nos asignan habitaciones por uno, dos o incluso tres días. Esa constante incertidumbre es agobiante», manifestó, y reiteró la urgencia de una solución más permanente.
Ambos, Elio y Fidel, coincidieron en expresar su gratitud hacia la comunidad. Tras el derrumbe, diversas instituciones, desde escuelas hasta sindicatos y organizaciones, se volcaron para ofrecer su solidaridad y apoyo. Fidel, cuyo hijo asiste a la Escuela San Ramón, se mostró particularmente agradecido por las donaciones que se canalizaron a través de dicha institución. «Es en momentos difíciles cuando realmente se conoce la generosidad de las personas», reflexionó.
Con estas palabras, subyace un sentimiento de esperanza y resiliencia, un deseo compartido por las familias afectadas de reconstruir sus vidas y superar la tragedia que los ha impactado de forma tan profunda.
