Celebración del Día de los Jardines de Infantes en el Instituto Bernasconi: homenaje a la vocación educativa desde los primeros años.
16 DE JUNIO 2025
El pasado miércoles 28 de mayo, el emblemático Instituto Félix Fernando Bernasconi, en articulación con el Museo Bernasconi y el Museo de las Escuelas, fue sede de una jornada repleta de emociones, aprendizajes y experiencias compartidas con motivo del Día de los Jardines de Infantes, una fecha profundamente significativa para el sistema educativo argentino.
Cada año, esta efeméride recuerda y homenajea a Rosario Vera Peñaloza, pionera de la educación inicial en nuestro país, así como a todas las personas que, con vocación, creatividad y entrega, acompañan los primeros pasos en la vida escolar de niñas y niños. Su legado, presente en cada propuesta pedagógica del Nivel Inicial, inspira aún hoy a miles de educadores y educadoras en todo el territorio nacional.
Un espacio con historia viva
Ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, el Instituto Bernasconi no es solo un centro educativo, sino también un ícono del compromiso con la educación pública y el pensamiento pedagógico de vanguardia. Fundado en 1929 y concebido como un verdadero palacio escolar, el edificio alberga también el primer museo pedagógico del país destinado a nivel primario, creado por la propia Rosario Vera Peñaloza.
El instituto, que forma parte del legado de la docente riojana, fue el escenario ideal para rendir homenaje a quienes enseñan desde el juego, la exploración y la afectividad, acompañando el desarrollo integral de los más pequeños.
Actividades para aprender jugando
Durante toda la jornada, las niñas y niños de 3, 4 y 5 años del Jardín de Infantes Común N.° 5 DE 6 y del Jardín de Infantes Integral N.° 10 DE 6 participaron de propuestas pensadas especialmente para celebrar esta fecha junto a sus docentes, en un ambiente de disfrute, participación activa y encuentro con el arte, la ciencia y la literatura.
En la sala de Ciencias Naturales “Ángel Gallardo”, la experiencia “Descubriendo al Gliptodonte” permitió que los niños y niñas se acercaran al mundo prehistórico desde la observación directa del caparazón fósil de este antiguo mamífero. A partir de allí, imaginaron el cuerpo completo del animal, lo dibujaron y compartieron sus ideas con sus compañeros, en una dinámica que buscó estimular la curiosidad, activar saberes previos y desarrollar la imaginación científica desde edades tempranas.
Por otro lado, en la sala “Martha Salotti”, se desarrolló la propuesta “Jardín Encantado: exploración sensorial y creativa”, que combinó la lectura de cuentos con experiencias musicales. A través de instrumentos, melodías y narraciones, los niños y niñas crearon un jardín mágico, en el que convivieron pintura, palabra, música y expresión corporal, dando forma a un universo onírico construido de manera colectiva.
Entre las actividades destacadas también se encontraron “Estampas del Jardín” y “Dibujo Colectivo”, en las que los estudiantes imaginaron personajes fantásticos, pintaron elementos de la naturaleza y colaboraron en la creación de grandes murales que reflejaban su percepción del jardín como espacio vital, colorido y lleno de vida.
María Elena Walsh, inspiración permanente
El Museo de las Escuelas, que funciona dentro del Instituto Bernasconi, aportó una propuesta especialmente entrañable: la muestra interactiva “Palabras para jugar”, centrada en la obra de María Elena Walsh, otra figura clave de la cultura y la educación argentina.
Ubicada en el foyer principal, la exposición se organizó en cinco estaciones temáticas:
- La vida de María Elena
- Cuánto Cuento
- María Elena en la Escuela
- Zoo loco
- Canciones para jugar
El recorrido comenzaba con la escucha de “Manuelita” en un tocadiscos clásico, invitando a la evocación afectiva y a la memoria compartida. Luego, a través de diferentes actividades lúdicas, como juegos de escritura con pluma y tinta, los chicos y chicas exploraron la obra literaria y musical de Walsh, acercándose a sus personajes, sus historias y su mirada sobre la infancia.
Este paseo interactivo incluyó también la manipulación de libros, ilustraciones originales, objetos escolares de época y canciones que siguen vigentes generación tras generación. De esta manera, el museo propuso un encuentro entre el pasado y el presente, entre la infancia de ayer y la de hoy, a través de una obra artística que sigue siendo un puente entre generaciones.
Un espacio para jugar, leer y crear
La ambientación del foyer acompañó la jornada con una estética alegre y festiva: paraguas multicolores suspendidos en el aire, sombreros de diferentes formas, y juegos de piso como rompecabezas, memotest y dominó, todo dispuesto para invitar al juego simbólico, el dibujo y la lectura. Los rincones temáticos estimularon la exploración libre, generando un entorno en el que cada niño y niña pudo encontrar su propio modo de expresarse.
El abordaje multisensorial fue una constante: se propusieron actividades que involucraban el tacto, la vista, el oído y el movimiento, permitiendo una experiencia integral y profundamente significativa, acorde con los lineamientos pedagógicos actuales del Nivel Inicial, que valoran la educación desde el juego como eje fundamental del aprendizaje.
Un día para visibilizar y agradecer
El Día de los Jardines de Infantes no solo conmemora la figura histórica de Rosario Vera Peñaloza, sino que también constituye una oportunidad para poner en valor el trabajo cotidiano de maestras y maestros jardineros, quienes acompañan con dedicación, profesionalismo y afecto los primeros pasos en la escolarización.
Su tarea, muchas veces invisibilizada, es fundamental para sentar las bases del desarrollo emocional, cognitivo y social de las nuevas generaciones. Enseñar a jugar, a compartir, a convivir, a explorar el mundo con asombro y curiosidad es una labor compleja que merece ser celebrada y reconocida en todos sus aspectos.
“Cada actividad pensada para esta jornada estuvo atravesada por el legado de Rosario Vera Peñaloza: educar con amor, con respeto por los ritmos de la infancia y con confianza en la potencia creadora de cada niño y niña”, señalaron desde la organización.
El Instituto Bernasconi: historia, presente y futuro
El Instituto Félix F. Bernasconi continúa siendo un faro en el ámbito educativo porteño y nacional, no solo por su historia centenaria y su arquitectura majestuosa, sino también por su apuesta permanente a una educación innovadora, inclusiva y con raíces culturales profundas.
Las acciones llevadas a cabo durante esta celebración son un ejemplo del modo en que la pedagogía del Nivel Inicial puede integrarse con propuestas artísticas, científicas y patrimoniales, generando experiencias memorables que enriquezcan el proceso de aprendizaje y fortalezcan los vínculos entre escuela, familia y comunidad.
