Vecinos de Núñez Presentan Amparo para Frenar Construcciones que Dañan Casas Bajas
15 DE SEPTIEMBRE 2024
Un grupo de vecinos del barrio de Núñez ha presentado un amparo colectivo con el objetivo de detener la construcción de edificios de gran escala en una zona que ha experimentado daños significativos en sus viviendas. Las casas han reportado problemas como rajaduras, grietas, hundimientos y desplomes de mamposterías, en un área situada entre la Avenida Libertador y la estación del ferrocarril Mitre.
Este polígono ha sido objeto de un desarrollo inmobiliario acelerado, caracterizado por la construcción de lujosos edificios, sin tener en cuenta las consecuencias sobre las viviendas de menor altura. Además de frenar las obras, los vecinos exigen al gobierno porteño la elaboración de un plan que ofrezca soluciones a quienes han sido afectados.
El amparo solicita la declaración de «emergencia urbanística ambiental» en el área mencionada, delimitada por las vías del Mitre y las avenidas Crisólogo Larralde, Del Libertador y Congreso. La cantidad de casas perjudicadas ha aumentado en los últimos años, impulsada por el avance del desarrollo inmobiliario. El documento del amparo incluye un listado de más de 40 viviendas que han presentado quejas por esta problemática.
Los daños son variados y se encuentran detallados en el escrito, el cual está acompañado por fotografías que documentan las denuncias: descalces de estructuras, grietas y rajaduras en muros, desprendimientos de mamposterías, hundimiento de pavimentos y problemas en las instalaciones de servicios. También se reportan fisuras en medianeras y problemas de humedad que afectan la habitabilidad de las viviendas.
Según el texto presentado por la agrupación Vecinos Afectados por Movimiento de Suelos Núñez y el Observatorio del Derecho a la Ciudad, «en el entorno inmediato de las manzanas donde se encuentran las casas afectadas, se han construido o están proyectados siete complejos de torres de gran altura, con una capacidad constructiva total de aproximadamente 250 mil metros cuadrados». Estos desarrollos están concentrados en cinco cuadras, elegidas por algunas desarrolladoras para ser un polo de oficinas premium y edificios residenciales de lujo, cuyos precios de venta oscilan entre los 6 mil y 7 mil dólares por metro cuadrado.
Los informes técnicos indican que los daños en las viviendas son compatibles con asentamientos de fundaciones causados por el movimiento de estratos inferiores, así como por la depresión de la napa freática y las vibraciones generadas por el tránsito de vehículos pesados. Estas situaciones están asociadas a la construcción de edificios de gran altura y a la creación de dos pasos bajo nivel en el cruce de la Avenida Crisólogo Larralde y la calle Manuela Pedraza.
El amparo señala que el relevamiento de los inmuebles dañados fue realizado por los propios vecinos, y se solicita que el Gobierno de la Ciudad se haga cargo de realizar un estudio formal del impacto ambiental de las construcciones, así como de determinar las acciones necesarias para reparar las viviendas afectadas.
Los vecinos advierten que, en muchos casos, los propietarios han tenido que realizar reparaciones periódicas, pero los daños continúan reproduciéndose y agravándose. En algunos casos, ha sido necesario apuntalar elementos estructurales para evitar derrumbes. Por ello, piden que se desarrolle un Plan de Contingencia para responder rápidamente a emergencias edilicias y garantizar la integridad de los residentes.
Además, el escrito destaca que el análisis de las construcciones de gran envergadura en la zona refleja un aumento de la oferta de oficinas y residencias premium, que benefician a los desarrolladores y a un segmento de alta capacidad adquisitiva. Sin embargo, los costos ambientales y sociales recaen principalmente sobre los habitantes del barrio, que sufren el daño a sus casas y la pérdida de la identidad barrial.
Por último, los vecinos solicitan una revisión de la normativa constructiva del Código Urbanístico (CUR) para el polígono afectado, en función de los estudios de impacto ambiental que se han solicitado, con el fin de prevenir mayores daños a las viviendas. Cabe recordar que Núñez ya ha tenido una experiencia previa de modificación del CUR; en mayo de 2022, agrupaciones vecinales lograron reducir las alturas de construcción permitidas en la zona conocida como Lomas de Núñez.
