Piden la construcción de un centro de salud en un terreno en desuso en Pompeya
2 DE NOVIEMBRE 2024
Se trata de un espacio donde hace algunos meses se demolió un edificio centenario que perteneció a los talleres Vasena y que en los últimos años había caído en deterioro. Vecinos y vecinas de Nueva Pompeya presentaron un proyecto de ley en la Legislatura porteña para solicitar la construcción de un Centro de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) en un terreno vacío del barrio. Este predio, donde meses atrás se eliminó un histórico edificio de tres plantas, estaba ubicado en la intersección de Santo Domingo y Diógenes Taborda, a solo dos cuadras del Riachuelo, y quedó reducido a escombros a fines de agosto.
La propiedad pasó por diferentes manos, primero de los Vasena, luego de la metalúrgica Tamet y finalmente de la embotelladora Baesa. Fue privada hasta 1997, cuando el Gobierno porteño lo declaró de utilidad pública, quedando abandonado desde entonces. La situación de deterioro fue tan grave que el año pasado un informe de ingenieros del barrio advirtió que el edificio, declarado de «interés comunal», corría el riesgo de «colapso inminente» y recomendó su demolición. El Ministerio de Infraestructura porteño licitó la demolición, la cual fue finalmente ejecutada por la empresa Mitre Demoliciones. Ahora, el terreno baldío ocupa casi un cuarto de manzana y los vecinos y vecinas proponen que se le otorgue un uso que responda a las necesidades del barrio. Por ello, a través de la Red Pompeya al Sur, presentaron formalmente una iniciativa para lograr la construcción de un Cesac en ese lugar. El proyecto, que fue enviado a la Comisión de Salud de la Legislatura, prevé la transferencia del terreno a la jurisdicción de la cartera sanitaria porteña y la posterior edificación del centro de salud.
En los fundamentos del proyecto, respaldado por un listado de más de 400 firmas, los vecinos y vecinas enfatizan que «nos encontramos viviendo en uno de los sectores más postergados de la ciudad». «La histórica problemática de deficiencia en la infraestructura de servicios esenciales que afecta al sur de la ciudad, sumada a las obras paliativas en proceso y a muchas otras inconclusas, agrava cada día más las condiciones de vida de la población y pone de manifiesto las diferencias con el norte», añaden.
Los fundamentos destacan, en este sentido, la carencia de espacios sanitarios de este tipo en las cercanías del barrio: «El hospital más próximo a nosotros, del cual dependen los centros de salud del área, es el Hospital General de Agudos José María Penna. Este no cuenta con los recursos necesarios para satisfacer el aumento en la demanda de atención médica. Justamente, la creación de los Cesacs tiene como objetivo descentralizar los servicios hospitalarios para evitar sobrecargarlos», argumentan.
El punto del «aumento de la demanda» también es mencionado en el proyecto de declaración que la Junta Comunal N°4 presentó en la Legislatura para apoyar el pedido de los vecinos y vecinas. En el texto, la junta recuerda que la densidad del barrio ha crecido recientemente «debido a la relocalización de la población del barrio de emergencia ‘Mundo Grua'», un proceso que trasladó a más de 120 familias de la Villa 21-24 a un complejo habitacional situado a solo dos cuadras del predio en cuestión. La junta resalta que «la instalación del Cesac proporcionaría solución a los vecinos del barrio, quienes actualmente carecen de inmediatez en el acceso a un centro de salud».
Por otro lado, los vecinos y vecinas señalan que la zona sureste de Nueva Pompeya está declarada por ley desde 2009 en «emergencia urbanística y ambiental» en el área delimitada por las avenidas Saénz y Amancio Alcorta, la calle Iguazú y el Riachuelo. Esto se debe, entre otros factores, a la contaminación del área provocada por su cercanía al Riachuelo y a la zona industrial, lo que hace aún más urgente la necesidad de contar con un centro de salud en la región.
«Hemos denunciado, en múltiples ocasiones, la presencia de malos olores, humo y gases tóxicos, así como dolores de garganta, problemas respiratorios, tos, cefaleas, alergias e irritación ocular», advierten los fundamentos del proyecto, añadiendo que «ciertos estudios han determinado que la exposición diaria a agentes contaminantes causa un número considerable de muertes y enfermedades respiratorias».
La solicitud de construir un centro de salud no es el primer reclamo que se realiza por el predio en cuestión. Cuando el edificio aún estaba en pie, los vecinos y vecinas habían solicitado que el inmueble se destinara a la construcción de una escuela, demanda que incluso se tradujo en varios proyectos de ley presentados por los bloques de Unión por la Patria (UxP) y el Frente de Izquierda, aunque sin éxito.
En abril de este año, la diputada Maia Daer (UxP), autora de una de las iniciativas con ese propósito, había presentado un pedido de informes para conocer la situación del lugar antes de su demolición, en el que además denunciaba que parte del predio estaba siendo usufructuado por la cervecería Quilmes. Tanto ese expediente como el del pedido para la construcción de una escuela de nivel medio tienen sus respectivos giros a comisiones, pero aún no han sido tratados.
