Mural en el Barrio 31
16 DE OCTUBRE 2020
En horas de la tarde se produjo en la Villa 31 Barrio Padre Múgica del porteño Retiro, un cumplido al Padre Múgica, con la inauguración de 2 obras elaboradas por el eximio virtuoso plástico nacional Alejandro Marmo. La obra consiste en un mural del Padre Carlos Múgica, que llegó al mundo el 07 de Octubre de 1930 y difunto el 11 de Mayo de 1974 por la ordenación parapolicial Triple A, que se halla ubicado sobre la Av. 9 de Julio y la calle Arroyo. Conjuntamente se principió otra obra del afamado autor, nombrada “Hermana”, y que es la pintura de la Virgen de Lujan, la equivalente que efectúo para el Vaticano en el año 2014. En el suceso de estreno fueron concurrentes los citados “Curas Villeros”, que constituyeron parte de este examen que el decorador quiso enunciar en sus 2 labores, como gratitud a los clérigos que llevan adelante sus ocupaciones todos los días en las Villas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
También en el mes de Junio del presente año, el virtuoso Alejandro Marmo, llevo además a la villa 31 del barrio porteño de Retiro, la simbólica obra designada “El Abrazo”, que inmediatamente fue situada en zonas del mundo tan desiguales como Humahuaca, Buenos Aires o Roma. Los 2 actuales compromisos elaborados por el escultor argentino, completan una sucesión de obras llamadas “Simbología de la Iglesia que mira al Sur”, y que encarnan a figuras sobresalientes de religiosidad pública, que existieron elaboradas con desdeño de manufacturas metálicas. Algunas de sus trabajos fueron además situadas en la Villa 1-11-14 del barrio porteño de Bajo Flores y en villas del interior de Argentina.
El artista plástico Alejandro Marmo es el que realizó los 2 cuadros de Evita, que se hallan situados en la fachadas norte y sur del ex Edificio de Obras Estatales, sobre la Avenida 9 de Julio, entre Independencia y Moreno. Las 2 imágenes de acero de 31 por 24 metros, con un peso mezclado de 14 toneladas, estuvieron iniciadas el 26 de Julio del 2011, acarrean el apodo de “Sueños de Victoria”, y la distancia de uno y otro busto tiene un gran simbolismo gubernamental. El busto de Evita que mira hacia el sur de la Ciudad de Buenos Aires, hacia los barrios obreros, descubren una Evita alegre y misericordiosa, y el busto que mira hacia el norte, hacia los fragmentos más usuales de la Ciudad Buenos Aires, enaltece una Evita guerrera proporcionando un disertación a su población.
En esta época, el entallador de la Ciudad de Buenos Aires quiso festejar con su obra al Padre Carlos Múgica, referente de la Villa 31 del barrio porteño Retiro, que fue fruto de padres muy enriquecidos y que ejercicio su tarea idílica en la Villa, hasta su homicidio en el año 1974.
