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18 DE MAYO 2023

Después de casi 5 años de colaboración conjunta y lucha en las avenidas, el colectivo educativo de la Escuela de Cerámica N°1 de Almagro consiguió detener el reubicación al inmueble de la Rogelio Yrurtia, a 7 kilómetros lejos, que la Secretaría de Educación de la ciudad ha buscado realizar desde 2018. «Nuevamente se evidencia que batallar unidos es la ruta hacia la protección y adquisición de nuestros derechos», exclamaron alumnos, representantes y profesores de la escuela.

La disputa comenzó en noviembre de 2018, cuando faltando pocos días para concluir el año académico y con los nuevos estudiantes ya registrados para el siguiente año, la por entonces directora de Formación Artística de la Ciudad, Helena Alderoqui, anunció vía correo electrónico el cambio de la Escuela de Cerámica N°1, situada en Bulnes 45, a un inmueble en Juan B. Alberdi 4139, en la Comuna 10, previsto para la Escuela Artística Rogelio Yrurtia, con la cual compartirían espacio.

Dicho aviso desconcertó al colectivo educativo, que, alarmado por las complicaciones que supondría moverse a una distancia de 7 kilómetros, se agrupó y desarrolló una estrategia de protesta tanto en las vías públicas como legalmente.

«Nos agrupamos coordinando juntas, consolidando las peticiones de los maestros, de los alumnos, de los padres, del vecindario, y enfrentamos un combate protegiendo el lugar de nuestros niños y niñas, el sitio de la Ciudad, la tradición del edificio de la Escuela de Cerámica», rememoró una de las progenitoras.

En 2019, después de «manifestaciones, recolección de apoyos y de intervenciones en el Parlamento, en los tribunales y en el Protectorado del Menor, conseguimos una orden judicial donde los estudiantes con su coraje y determinación testificaron que la elección se hizo sin consulta a los miembros del colectivo educativo», narró la madre.

Siguiendo la orden judicial, empleados, padres y estudiantes mantuvieron la vigilancia, «permaneciendo firmes en el sitio». Este mes, al fin, «triunfamos en el enfrentamiento, ya que la Secretaría de Educación emitió un decreto que revierte completamente el anterior, asignando solo al Yrurtia su inmueble adecuado y manteniéndonos en Bulnes 45», subrayó la líder.

No obstante, puntualizó, «el desafío continúa, pues requerimos más lugar para que la actividad artística en la Escuela de Cerámica prospere, así que proseguiremos colaborando todos juntos para alcanzar la extensión del edificio, en Bulnes 45».

«No es un suceso independiente» El desplazamiento que la Administración de Horacio Rodríguez Larreta buscó realizar en 2018 «fue percibido por el colectivo como un atropello a la enseñanza estatal», rememoró Temis Saccomanno, titular de Artística de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE). «Fue un despropósito, y por eso originó tanta oposición. Una escuela de cerámica posee un equipamiento que supera a un establecimiento estándar. Existencia de hornos, sistemas eléctricos y nada de eso fue considerado. Imaginaban que los estudiantes transportaran sus trabajos cerámicos en transporte público, una fantasía», precisó el líder sindical en conversación con CONTACTOCOM.

Lo que en realidad demanda la entidad, señaló Saccomanno, es una extensión de su estructura para optimizar el proceso enseñanza-aprendizaje. «El profesorado y las familias han demandado durante largo tiempo la insuficiencia de sitios y la escasez de aulas. Y frente a este problema, la Administración local optó de forma abrupta y sin consulta el cambio al inmueble del Yrurtia. Si verdaderamente hubiesen querido ofrecer una respuesta efectiva, existen dos terrenos que Eduardo López mencionó siendo titular de UTE, uno contiguo y otro detrás del centro, que podrían adquirirse para ensanchar el establecimiento», detalló el representante gremial.

No obstante, alertó Saccomanno, la Secretaría de Educación local dirigida por Soledad Acuña eligió «desoír el deseo de las familias y desplazarlas» de la zona. «Y esto no es un hecho puntual, está relacionado con el déficit de inversión que repercute en numerosos otros centros educativos de la Ciudad», que enfrentan continuos inconvenientes estructurales, aseguró.

«Para ilustrar», enfatizó el titular de Artística de UTE, «la edificación del Yrurtia, siendo reciente, posee elevadores defectuosos, requirió correcciones por filtraciones serias y en aproximadamente 300 metros de construcción contaba con un solo trabajador, y un sinfín de desaciertos a causa del insuficiente financiamiento. Adicionalmente, se planeaba que fuese un espacio exclusivo para el Yrurtia, pero terminó albergando también a una primaria, resultando en un paquete 2×1, tal como inicialmente aspiraba la Administración».

Por esta razón, enfatizó Saccomanno, lo alcanzado este mes por la Escuela de Cerámica de Almagro se interpreta «como un avance significativo» tanto para gremios como para el colectivo educativo de la ciudad en su totalidad. «Es un estímulo para continuar el combate», finalizó el líder.