La Ciudad de Buenos Aires inauguró la primera escultura en homenaje a René Favaloro.

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14 DE DICIEMBRE 2025.

La Ciudad de Buenos Aires inauguró la primera escultura dedicada a René Favaloro, una de las figuras más emblemáticas de la medicina argentina, cuyo legado trasciende su especialidad y lo convirtió en un símbolo de ética, compromiso social y excelencia profesional. La obra fue emplazada en la Plaza Paseo de la Vida, en el barrio de Caballito, con el objetivo de consolidar su figura en la memoria colectiva porteña y destacar su aporte fundamental a la cirugía cardiovascular a nivel mundial.

El busto, realizado en cemento para garantizar su durabilidad frente a las inclemencias climáticas, fue diseñado y creado por Silvia Vera, escultora del MOA (Monumentos y Obras de Arte), el taller especializado en la conservación del patrimonio escultórico de la Ciudad. Para concretar la obra, la artista dedicó cuatro meses a la investigación de fotografías, entrevistas y distintos registros visuales, con el fin de lograr una representación fiel y respetuosa del médico.

Al referirse a su trabajo, Vera expresó: “Cuando me pidieron que hiciera el busto de Favaloro sentí una gran responsabilidad. Empaticé profundamente con su historia y comprendí el ser maravilloso que fue. Me sentí agradecida por la confianza para realizar este primer homenaje en la Ciudad y creo que pude plasmar lo que atravesó mi corazón mientras conocía y observaba a ese gran hombre”.

La iniciativa para rendir homenaje a Favaloro surgió dentro del propio MOA y se concretó a partir de un pedido formal de la Comuna 6, que propuso dotar al barrio de Caballito de una intervención artística en honor al reconocido médico. En ese marco, el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, destacó la relevancia del homenaje y afirmó: “Favaloro es un símbolo de valores que trascienden la medicina: ética, trabajo, esfuerzo y compromiso con el otro. Para la Ciudad es un honor que su figura forme parte del espacio público como parte de nuestra memoria colectiva, y es un orgullo que la obra haya sido realizada íntegramente por el MOA y su equipo de profesionales”.

El espacio verde donde se emplazó el busto, delimitado por las calles Bacacay, Rojas y Nicolás Repetto, y por las vías del ex Ferrocarril Sarmiento, fue denominado en 2010 como “Paseo de la Vida: Dr. René Favaloro” mediante la Ley 3523. En aquel momento, la normativa vigente no permitía asignar formalmente el nombre completo del médico, ya que no habían transcurrido diez años desde su fallecimiento. Por ese motivo, se optó por la denominación “Paseo de la Vida”, reservando la inclusión de “Dr. René Favaloro” para una instancia futura.

René Gerónimo Favaloro nació en 1923 en un barrio humilde de la ciudad de La Plata. Se formó en la Universidad Nacional de La Plata, influenciado por docentes de fuerte impronta humanística. Tras graduarse, se desempeñó durante doce años como médico rural en Jacinto Arauz, en la provincia de La Pampa, donde, junto a su hermano, fundó un centro asistencial, logró reducir la mortalidad infantil, las infecciones durante los partos y la desnutrición, y organizó un banco de sangre.

En 1962 viajó a los Estados Unidos para especializarse en la Cleveland Clinic y, cinco años más tarde, en 1967, desarrolló la técnica del bypass coronario utilizando la vena safena, un avance que marcó un antes y un después en la cirugía cardiovascular a nivel mundial.

Su regreso a la Argentina, en 1971, estuvo motivado por el deseo de fortalecer la medicina nacional. En 1975 creó la Fundación Favaloro, orientada a la asistencia, la investigación y la educación, y promovió posteriormente la creación de la Universidad Favaloro. A lo largo de su trayectoria recibió numerosos premios y reconocimientos internacionales, y su nombre quedó asociado de manera indeleble a valores como la ética, la honestidad, el esfuerzo y la excelencia profesional.

El MOA, responsable de la realización del busto, es el taller encargado de la restauración, el mantenimiento y el cuidado de más de 2.400 esculturas, monumentos y obras de arte emplazadas en el espacio público de la Ciudad. Fundado en 1956 y ubicado en la Plaza Sicilia, dentro del Parque Tres de Febrero, el edificio forma parte del patrimonio histórico porteño. Entre 1835 y 1854, el lugar funcionó como residencia del personal doméstico de la quinta de Juan Manuel de Rosas.

En octubre pasado, el MOA reabrió sus puertas tras una renovación integral que permitió recuperar las naves históricas del edificio, mejorar las condiciones de trabajo del equipo de restauradores e incorporar nuevos espacios destinados a que vecinos, investigadores y estudiantes puedan conocer de cerca los procesos de conservación del patrimonio escultórico. Además, el taller cuenta ahora con un archivo patrimonial integrado, que reúne miles de fotografías, planos y fichas técnicas de las obras y de las intervenciones realizadas a lo largo del tiempo.

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