La Ciudad avanza en la regulación de los vehículos autónomos y se prepara para realizar pruebas piloto.
2 DE SEPTIEMBRE 2026.
Buenos Aires comenzó a dar nuevos pasos para incorporar tecnologías vinculadas con la movilidad autónoma. En ese marco, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mantuvo una reunión de trabajo con Mois Navon, reconocido especialista internacional en el desarrollo de vehículos sin conductor y en los desafíos que plantea la inteligencia artificial aplicada al transporte.
El encuentro tuvo como objetivo analizar las posibilidades que ofrecen estas nuevas tecnologías y evaluar las condiciones necesarias para que la Ciudad pueda avanzar en futuras experiencias con vehículos autónomos. La actividad se desarrolló en el Parque de Innovación y reunió a empresarios, investigadores, representantes académicos, diplomáticos y distintos referentes del sector tecnológico.
Durante la jornada, Jorge Macri destacó que varias de las innovaciones que años atrás parecían lejanas actualmente comienzan a formar parte de la realidad. En ese sentido, remarcó que Buenos Aires ya cuenta con una regulación específica que habilita la realización de pruebas experimentales con vehículos autónomos en espacios públicos.
El Jefe de Gobierno señaló que la Ciudad cuenta con las condiciones necesarias para posicionarse como uno de los principales centros de desarrollo de esta transformación tecnológica. Según explicó, la intención es aprovechar el conocimiento disponible y generar un entorno que permita experimentar con nuevas soluciones de movilidad de manera segura y controlada.
La normativa porteña fue publicada hace aproximadamente dos semanas y constituye el primer marco regulatorio de la Ciudad destinado a establecer las condiciones para ensayar vehículos autónomos que puedan circular sin intervención humana directa. Las experiencias estarán orientadas a la prestación de diferentes servicios en la vía pública y deberán realizarse bajo parámetros previamente establecidos.
A partir de esta regulación, empresas, universidades, instituciones científicas y centros dedicados a la innovación tecnológica podrán presentar proyectos para solicitar autorización y desarrollar pruebas piloto. Para obtener la aprobación correspondiente deberán demostrar el cumplimiento de una serie de condiciones relacionadas con aspectos técnicos, funcionamiento y seguridad.
Las entidades que participen de estas experiencias también tendrán que comunicar cualquier incidente que pueda producirse durante las pruebas, elaborar informes sobre los resultados obtenidos y asumir la responsabilidad correspondiente frente a eventuales daños.
El funcionamiento de los vehículos no será habilitado de manera generalizada. Las pruebas estarán limitadas a determinados sectores, franjas horarias y condiciones de circulación que deberán ser aprobadas previamente por las autoridades porteñas. Además, el Gobierno de la Ciudad podrá realizar controles y auditorías para verificar que las experiencias se desarrollen de acuerdo con las exigencias establecidas.
Durante su exposición, Macri también resaltó el potencial del ecosistema tecnológico existente en Buenos Aires. Según sostuvo, la Ciudad dispone de empresas, universidades, investigadores y startups capaces de generar conocimiento y desarrollar nuevas soluciones.
En ese sentido, planteó como uno de los principales desafíos de la gestión pública la creación de condiciones que permitan que ese talento pueda desarrollarse y transformarse en proyectos concretos que aporten beneficios a los vecinos. La meta, explicó, es fortalecer el posicionamiento de Buenos Aires como un centro de innovación tecnológica de referencia en América Latina.
La reunión realizada en el barrio de Núñez permitió además analizar diferentes experiencias internacionales relacionadas con los vehículos autónomos. Los participantes intercambiaron información sobre modelos de implementación utilizados en otros lugares y debatieron cuáles serían las condiciones necesarias para que Buenos Aires pueda afrontar los cambios que estas tecnologías generan en la movilidad urbana.
La incorporación de vehículos capaces de desplazarse con distintos niveles de autonomía representa un desafío que no se limita únicamente al transporte. Su desarrollo también plantea modificaciones en la planificación de las ciudades, la infraestructura, la seguridad vial y la prestación de servicios públicos.
Del encuentro participaron también el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; el director ejecutivo del Parque de Innovación, Yamil Santoro; y la subsecretaria de Relaciones Internacionales, Ana Ciuti.
Uno de los principales protagonistas de la jornada fue Mois Navon, quien cuenta con una extensa trayectoria en el ámbito de los vehículos autónomos. El especialista se desempeñó como ingeniero jefe de Mobileye, compañía tecnológica israelí dedicada al desarrollo de sistemas vinculados con la conducción automatizada.
Navon tuvo un papel central en la creación del chip que permitió avanzar en el desarrollo de las tecnologías utilizadas por los vehículos autónomos. Este trabajo contribuyó al crecimiento de Mobileye y a su consolidación como una de las empresas más importantes del sector a nivel internacional.
La compañía fue adquirida posteriormente por Intel mediante una operación valuada en aproximadamente US$15.300 millones. Actualmente, Mobileye mantiene una posición destacada dentro del mercado mundial y sus tecnologías se encuentran incorporadas en más de 250 millones de vehículos.
Durante su participación en Buenos Aires, Navon no solamente abordó los aspectos técnicos relacionados con los vehículos autónomos. También hizo hincapié en la necesidad de contemplar cuestiones éticas a medida que estas herramientas comiencen a tener una presencia mayor en las calles.
El especialista advirtió sobre la importancia de anticiparse a los problemas que podrían surgir con la expansión de esta tecnología y de establecer criterios adecuados para su utilización. En ese sentido, sostuvo que el desarrollo de sistemas autónomos debe contemplar tanto los avances tecnológicos como las consecuencias que pueden tener sobre las personas y las ciudades.
La Ciudad busca así avanzar de manera progresiva en la incorporación de nuevas alternativas de movilidad, combinando innovación tecnológica con normas de seguridad y mecanismos de supervisión. El objetivo es generar un marco que permita experimentar con vehículos autónomos y, al mismo tiempo, evaluar sus posibles aplicaciones antes de una eventual implementación a mayor escala.
Con la nueva regulación, Buenos Aires se suma al grupo de ciudades que comienzan a establecer reglas específicas para acompañar el desarrollo de una tecnología que podría modificar significativamente la forma en que las personas se trasladan y cómo se organizan los servicios de movilidad urbana.
