En la Ciudad una persona murió en situación de calle y otra fue internada por tuberculosis en Costanera Sur.
17 DE ABRIL 2025
Durante el último fin de semana, una persona en situación de calle falleció y otra debió ser hospitalizada de urgencia debido a un cuadro de tuberculosis. Ambos hechos ocurrieron en la zona de Costanera Sur, donde se encuentra ubicado uno de los paradores de la Ciudad de Buenos Aires. El fallecimiento tuvo lugar en las inmediaciones del Centro de Inclusión Social (CIS), mientras que el caso de tuberculosis se detectó dentro de esa misma institución.
A pesar de la proximidad tanto temporal como geográfica de los hechos, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) insisten en que no existe vínculo entre ambos episodios. Las autoridades confirmaron que el parador estuvo cerrado durante el fin de semana por motivos preventivos, aunque aseguran que este lunes ya retomó su «funcionamiento habitual», luego de haber sido aislado por protocolo sanitario.
Rumores, versiones y confirmaciones
Las primeras versiones comenzaron a circular este lunes a través de los grupos de Whatsapp de diversas organizaciones que asisten a personas en situación de calle. Los mensajes generaron alarma: algunos sostenían que dos personas habían muerto dentro del parador como consecuencia de un brote infeccioso.
Desde la organización Amigos en el Camino, difundieron un comunicado que advertía: «En este momento están realizando pruebas de PPD por un posible caso de tuberculosis». También denunciaron que uno de los fallecimientos se produjo «en la puerta del Costanera», y señalaron una presunta negligencia del SAME: «No quisieron atender en una primera instancia y cuando volvieron a llamar al móvil, la persona ya había muerto», aseguraron.
Sin embargo, la información finalmente confirmada indica que la persona falleció en la vía pública, en las inmediaciones del CIS, durante la tarde del sábado. Según fuentes del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, la persona murió mientras «era asistida por efectivos policiales, en espera de la ambulancia del SAME». Hasta el cierre de esta edición, no se había brindado información oficial sobre su identidad, género, edad ni causa de muerte.
Aislamiento, protocolo y dudas sin resolver
Desde el Ministerio de Desarrollo explicaron que el caso de tuberculosis fue detectado a finales de la semana pasada dentro del parador, lo que motivó la activación de un protocolo de aislamiento sanitario. Esto implicó el cierre temporal de las instalaciones y la suspensión de nuevos ingresos hasta completar los controles médicos correspondientes.
En ese sentido, confirmaron que la persona afectada fue trasladada e internada en el Hospital Muñiz, donde se diagnosticó oficialmente tuberculosis. Desde el Ministerio de Salud porteño indicaron que el paciente se encuentra actualmente «estable», aunque tampoco se brindaron datos sobre su identidad.
Por otra parte, organizaciones sociales que trabajan en el territorio afirman que no han recibido información oficial sobre lo sucedido en el parador ni sobre el estado actual de las personas alojadas allí. Esto genera incertidumbre y preocupación, especialmente en un contexto de creciente precarización de la vida en calle.
La crisis habitacional se agrava
Estos casos no ocurren en un vacío. Se dan en medio de un aumento sostenido de la población en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires. Según el último relevamiento publicado por el Instituto de Estadísticas y Censos porteño, en noviembre de 2024 había 4049 personas sin techo, lo que representa un incremento del 23 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, cuando se contabilizaban 3286. En 2022, la cifra superaba las 2600 personas.
De ese total, cerca del 70 por ciento se encontraba alojado en paradores al momento del censo, mientras que el resto vivía directamente en la calle. Desde el Ministerio de Desarrollo destacan que ha aumentado la proporción de personas que recurren a estos dispositivos de asistencia, pasando del 63 por ciento en abril a casi el 70 en noviembre del mismo año.
Metodologías discutidas y censos paralelos
No obstante, los datos oficiales son cuestionados por organizaciones sociales y de derechos humanos, que desde hace años denuncian una subestimación sistemática del problema. Critican, entre otros puntos, que los censos del GCBA se realicen en una sola noche, lo cual no refleja adecuadamente la dinámica cambiante de las personas que viven en la calle.
Como respuesta, distintas agrupaciones han llevado adelante sus propios relevamientos. El más reciente, realizado en el marco del Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle (ReNaCalle), abarcó cuatro noches consecutivas a fines de 2023 y arrojó que hay al menos 8028 personas en situación de calle solo en la Ciudad de Buenos Aires. Este número supera incluso al informado por el censo nacional de 2022.
En ediciones anteriores —como el Censo Popular de Personas en Situación de Calle de 2017 y 2019— las cifras también estuvieron por encima de las oficiales: en su última versión, se contabilizaron 7251 personas sin techo en la ciudad.
Un problema estructural
Mientras tanto, y en medio de temperaturas que ya comienzan a bajar con la llegada del otoño, los casos recientes en Costanera Sur vuelven a poner el foco en la situación crítica que atraviesan miles de personas que viven en la calle. Las condiciones de higiene, salud, alimentación y acceso a derechos básicos son cada vez más precarias, y las respuestas estatales continúan siendo parciales o insuficientes.
Organizaciones sociales y referentes del sector exigen mayor transparencia en la información pública, mejoras urgentes en la infraestructura de los paradores y un abordaje integral de la problemática habitacional. El frío no espera, y para muchas personas, la calle no es una opción: es una condena.
