4 AÑOS DE LA LEY JUSTINA EN LA CIUDAD
11 DE JULIO 2022
Ayer por la noche y hasta entrada la madrugada, el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires, alumbró de color violeta diferentes estatuas y construcciones representativas de la Ciudad de Buenos Aires, para conmemorar los 4 de valor de la “Ley Justina o nueva Ley de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células”. Esta diligencia fue constituida por la Casa Justina y el Gobierno de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires.
Transcurría el año 2018 cuando se sancionó la Ley Nacional 27.447, la que constituye que todas los individuos mayores de edad son donantes de órganos, exepto que acaecieran dejando perseverancia expresa de su voluntad inversa. La regla concentra una afirmación de elementos bioéticos, los derechos de los donantes y recibidores a la intimidad, la precedencia en la transferencia aéreo y terrenal de los enfermos, la instauración de los Servicios de Procuración en hospitales estatales, y reúne el encontronazo garante de los medios de notificación sobre las noticias afines a esta temática, y agrega a la Comisión Federal de Trasplante (COFETRA) a la órbita del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante).
Durante el 1 año de la vigor de la Ley, la proporción de donantes de porciones en nuestro país acrecentó al 19,5%, el más alto de la tradición. La donación de tejidos progresó un 77%, cruzando de 551 a 979 donaciones perpetradas, lo que consintió que 1.680 enfermos en lista de espera, logren consentir a su trasplante de órgano. Como los informes ejecutados por la Secretaria de Gobierno de Salud de la Nación, durante el 2020 se crearon 1.112 trasplantes de órganos en plena epidemia. asimismo que en el año 2021 se acarrearon más de 3.000 trasplantes y en lo que va del año, ya se realizaron 1.366 trasplantes de órganos blandos.
La bella Justina Lo Cane, la chiquilla que inculcó a la nueva Ley de donación de órganos, fue una nena de 12 años de edad, que inmediatamente de 3 meses de estar recluida en la Fundación Favaloro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, añorando un codiciado trasplante de corazón, muere a la expectativa de un donante que nunca se alcanzo. La pequeña sufría una cardiopatía desde que cumplió un año, y vivía 1 en la lista de esperanza para adoptar un corazón. El caso Justina movió el interés nacional, desde que la familia proyectó una Campaña para concientizar sobre la jerarquía en la donación de órganos y para solicitar urgente un corazón para la niña.
