La Policía de la Ciudad desarticuló una red de contrabando y secuestró celulares, perfumes, electrónicos y prendas de vestir.

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20 DE DICIEMBRE 2025

La Policía de la Ciudad logró desarticular una organización dedicada a la importación irregular y comercialización de mercadería de origen extranjero, tras concretar ocho allanamientos simultáneos en los partidos bonaerenses de Lanús y Quilmes. Como resultado de los operativos, se incautaron más de 700 bultos que contenían artículos electrónicos, perfumes, juguetes, ropa y herramientas, además de 31 teléfonos celulares y seis automóviles.

Los procedimientos estuvieron a cargo de la División Investigaciones de Organizaciones Criminales, con la coordinación operativa de la Unidad Técnico Operativo Judicial (UTOJ) del Ministerio de Seguridad, y se desarrollaron en el marco de una investigación impulsada por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2, a cargo del juez Pablo Yadarola.

La Unidad Técnico Operativo Judicial es una estructura creada dentro del Ministerio de Seguridad con el objetivo de llevar adelante tareas especializadas y colaborar con la Policía de la Ciudad en investigaciones vinculadas al Fuero Federal Penal Económico.

Al respecto, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, destacó: “Este operativo es una muestra más del trabajo articulado entre el Ministerio de Seguridad, la Policía de la Ciudad y la Justicia para combatir el delito en todas sus modalidades. De esta manera, se logra retirar del mercado mercadería ilegal y respaldar al comercio formal”.

Los allanamientos se llevaron a cabo en domicilios particulares, oficinas comerciales y depósitos situados en Lanús, así como también en un barrio privado y en una oficina ubicada dentro de un centro comercial de Quilmes. Como consecuencia de estos procedimientos, se secuestraron más de 700 bultos con mercadería extranjera de diversos rubros, principalmente artículos electrónicos y dispositivos tecnológicos, entre los que se contabilizaron más de 70 teléfonos celulares, además de electrodomésticos, perfumes, juguetes, indumentaria y herramientas.

Asimismo, se incautaron más de 20 millones de pesos, cerca de 50 mil dólares estadounidenses, vehículos, teléfonos celulares, computadoras, otros dispositivos electrónicos y documentación relevante para la causa.

La investigación se inició a comienzos de septiembre a partir de una denuncia presentada por la UTOJ, que advertía sobre una organización dedicada a la venta de productos importados sin respaldo aduanero. En ese contexto, los investigadores detectaron múltiples perfiles en redes sociales que ofrecían una amplia gama de artículos, principalmente tecnológicos y electrónicos, y que se encontraban vinculados entre sí.

A partir de un rápido trabajo de inteligencia, se logró identificar a los responsables de las cuentas y a los distintos espacios físicos utilizados como depósitos, showrooms y oficinas comerciales. Además, mediante el cruce de información societaria, bancaria, migratoria y registral, fue posible reconstruir el funcionamiento de la organización y determinar el rol de cada uno de sus integrantes.

Según se estableció, uno de los investigados cumplía un rol visible en redes sociales, donde promocionaba los productos; otro se encargaba de la adquisición de la mercadería y de la gestión comercial; un tercero coordinaba la logística y los envíos; mientras que un cuarto integrante participaba en tareas de acopio y traslado.

Las tareas de campo y los seguimientos permitieron corroborar la existencia de varios depósitos interconectados, una oficina destinada a ventas presenciales y una operatoria constante de carga y descarga de bultos con mercadería de origen extranjero.

Además, el análisis de más de 800 envíos permitió detectar un patrón reiterado de traslados provenientes de zonas de frontera, como Paraguay y Brasil, con mercadería de procedencia china.

Finalmente, para avanzar en la causa, los investigadores recurrieron a la figura del agente revelador, mediante la realización de compras controladas en los puntos bajo investigación. Esta estrategia permitió reunir prueba directa sobre la comercialización de mercadería en infracción a la normativa aduanera y habilitó la concreción de los allanamientos.

De este modo, la organización quedó desarticulada y sus cuatro integrantes, todos mayores de edad, fueron imputados por infracción a la Ley 22.415 del Código Aduanero.

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