La Policía de la Ciudad desactivó una revuelta de presos en la alcaidía de Versalles.
13 DE ENERO 2025
El incidente, ocurrido este sábado por la noche, fue controlado rápidamente gracias al despliegue del protocolo antifugas. En el procedimiento estuvieron presentes el secretario de Seguridad y la nueva subjefa de la fuerza.
Efectivos de la Policía de la Ciudad lograron desactivar una revuelta en la Alcaidía 10 bis, ubicada en el barrio porteño de Versalles, con la participación del secretario de Seguridad porteño, Ezequiel Daglio, y la recientemente nombrada subjefa de la fuerza, Carla Mangiameli. El hecho sucedió alrededor de las 23:15 en la dependencia situada en la calle Manuel Porcel Peralta al 700. Según fuentes policiales, los disturbios comenzaron en la celda 14, luego de una riña entre internos de la celda 6, debido a problemas de convivencia. Ante la situación, los oficiales intervinieron y activaron el protocolo para evitar una posible fuga de reclusos. Varias unidades de contención, la División Unidad Táctica de Intervención de Alcaidías (DUTIA) y el personal de la Unidad de Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) llegaron al lugar poco antes de la medianoche.
A la vez, Daglio y la comisario general Mangiameli se presentaron en el sitio, acompañados por el director autónomo de Alcaidías, Germán Goris. Los agentes lograron controlar la situación sin que se registraran heridos. Finalmente, se informó que los 13 detenidos involucrados en la pelea fueron trasladados a otras alcaidías en la madrugada del domingo. “El protocolo se activó rápidamente y los policías llegaron enseguida, lo que permitió controlar la situación de manera inmediata. Desde la fuga de presos en diciembre y el cambio de jefes en la Policía, los controles se han intensificado, y las autoridades, encabezadas por Mangiameli, supervisan personalmente las alcaidías”, reveló un vocero policial a CONTACTOCOM.
Antecedentes
Este hecho se produce luego de la masiva fuga de 17 reclusos de una comisaría de la Policía de la Ciudad, que ocurrió la víspera de Nochebuena. El incidente tuvo lugar en la Alcaidía 9, inaugurada en 2022 en Gana al 400, en el barrio porteño de Liniers.
Se cree que los reclusos huyeron a través de un agujero de 30 centímetros de diámetro en una pared de ladrillos huecos ubicada en un patio interno. Tras esta fuga, el ministro de Seguridad, Waldo Wolff, decidió apartar de sus cargos al jefe de la Policía de la Ciudad, Pablo Kisch, y al subjefe, Horacio Azzolina.
La decisión fue tomada debido a la crisis de fugas ocurridas en las dependencias de la fuerza porteña, con tres huidas en el mismo período. A fines de noviembre, 11 detenidos escaparon por los techos de la Alcaidía 4 Bis, ubicada en Barracas. Días después, otros dos reclusos, incluido un narcotraficante dominicano, se fugaban del Centro de Contraventores de Pompeya.
En consecuencia, el ministro de Seguridad decidió remover a Sebastián Vela, responsable civil del ministerio, y a Martín Ochoa, director de Alcaidías de la Policía de la Ciudad.
Por su parte, el Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, ordenó una investigación exhaustiva a toda la fuerza porteña tras la fuga en Liniers. La causa, que está a cargo de la fiscal Lorena San Marco, tiene a cinco policías imputados bajo el artículo 281 del Código Penal, que establece que “será reprimido con prisión de un mes a cuatro años, el que favorezca la evasión de algún detenido o condenado, y si fuere funcionario público, sufrirá además inhabilitación absoluta por triple tiempo».
