La calle Lavalle ayer y hoy
11 DE ABRIL 2022
Si vuelvo a mi infancia, hace algunos largos años, los padres se vestían con la mejor ropa y nosotros con la nuestra que era la de salir y de los fines de semana de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires , era caminar por la calle Lavalle, a la altura del 300 en el barrio de San Nicolas.
Para ese entonces, era llamada en el inventario popular como “la calle de los cines”, porque poseía mas de 20 salas y una formidable concurrencia de películas. Conjuntamente de los restoranes en los que había largas colas para conseguir lugar para almorzar, merendar o cenar.
Hoy en dia, solo persiste accesible el cine Monumental, lamentablemente la gran parte de la vía lavalle que es peatonal está desamparada, con negocios productivos clausurados, contexto que se debilitó aun mas por la pandemia de Covid-19.
A lo largo de la vía peatonal Lavalle, se disfrutaba los de cines mas significativos, por su disposición y dimensión: Trocadero, Electric, Hindú o Alfa, Sarmiento, Paramount, Normandie, Atlas, Select Lavalle, Ranacimiento o Concorde ,el Iguazú, el Luxor, Arizona, Ocean, París y Ambassador.
Conjuntamente, otro de los tradicionales de la vía era la afamada galería Corrientes Estrecha que detallaba salas para los asistentes del cine para mayores de forma restringida.
El famoso Pedro Mendez, un auténtico proyectorista, en entrevista con Contactocom, conmemoró que “En el momento en que 2 cines contrapuestos concluían la funcióna la misma hora, era inadmisible cruzar de una senda a la otra”.
Pedro, que en la actualidad, es el delegado del manutención de las 6 salas en que se transmutó el Cine Monumental, que es fracción de la cadena de cines Multiplex, expuso que el espacio está indemne.
“Los dueños hacen un esfuerzo enorme por conservar el cine accesible”, detalló Mendez, al hablar a los efectivos empresarios del Cine Monumental.
El siguiente cine que fue el mas grande y admirado en la década del 80 fue el Ambassador, pero no logró superar la crisis y ser de la partida del Monumental, ya que cerro concluyentemente.
Hoy la calle Lavalle no es ni la sombra de lo que fue en nuestra niñez, ya no está el pochoclero ni el payaso haciendo globos para alegrar a los chicos, tampoco el conocido videojuegos Sacoa, con el que nuestros padres premiaban nuestros boletines, ni los restaurantes de comidas rápidas a los que íbamos después de ver una película con nuestros amigos en la adolescencia, pero el recuerdo de esa época de oro que fuimos la ultima generación en poder disfrutar siempre quedará en nuestros recuerdos.
