El Ejecutivo nacional avanza con la enajenación de otro inmueble en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

0
1

16 DE FEBRERO 2026

La administración encabezada por Javier Milei continúa desprendiéndose de activos ubicados en territorio porteño, en el marco de un plan que incluye más de cuarenta propiedades estatales calificadas como “innecesarias” para el funcionamiento del Estado. El listado abarca desde oficinas, departamentos, garajes y espacios comerciales hasta amplios predios.

Entre las operaciones más destacadas de 2025 se encuentran las realizadas en Palermo y Belgrano, zonas donde se proyectan desarrollos urbanos de gran escala. En Palermo se transfirieron más de cuatro hectáreas por 127 millones de dólares, mientras que en el Bajo Belgrano se vendió una manzana completa por 46 millones. En ambas transacciones participó Eduardo Costantini, fundador de Nordelta y titular del Malba. Sin embargo, no todas las iniciativas responden a emprendimientos de gran magnitud.

Hacia fines de febrero, el Estado pondrá en remate un lote reducido situado en Almagro, uno de los sectores con menor disponibilidad de áreas verdes por habitante. Se trata de un típico terreno angosto de la trama porteña, con 8,66 metros de frente y 27 metros de fondo, lindero a una esquina. Actualmente es un baldío. ¿Solamente eso? Para quienes viven en la zona representa algo distinto: la posibilidad de convertirlo en un pulmón barrial, una pequeña plaza o un ámbito comunitario abierto.

El predio, ubicado en Francisco Acuña de Figueroa 981, cuenta incluso con una iniciativa legislativa promovida por el colectivo vecinal “Relieve”. El proyecto ya reunió el respaldo de cinco legisladores y el acompañamiento de la Comuna 5 —que abarca Almagro y Boedo—. La propuesta solicita que el Gobierno porteño gestione la transferencia del dominio y destine el lugar a la creación de una microreserva urbana, preservando los árboles existentes y priorizando superficie absorbente con vegetación autóctona.

La demanda se sustenta en un dato contundente: Almagro y Boedo figuran entre los barrios con menor proporción de espacios verdes por habitante. De acuerdo con cifras de 2023 del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad, el promedio general es de 0,70 hectáreas cada mil habitantes, mientras que en la Comuna 5 desciende a apenas 0,02 hectáreas por mil.

Ambos barrios cuentan con plazas homónimas de una manzana, con predominio de superficies duras, alta carga de actividades y perímetros enrejados, lo que limita su uso y disfrute pleno.

No es la primera ocasión en que el terreno —sin uso efectivo desde hace casi seis décadas— se ofrece en subasta. En noviembre pasado el proceso quedó sin interesados. En ese momento la base era de 472.982 dólares; ahora se redujo a 425.683. La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo encargado de la operación, está facultada para aplicar una rebaja adicional del 10%.

El inmueble había sido desafectado de la órbita de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social. Fue legado al Estado en la década del cincuenta mediante un testamento manuscrito. Allí existía una casa que con el tiempo se deterioró hasta desaparecer casi por completo, dando paso al avance espontáneo de la vegetación.

Desde hace años, residentes del barrio impulsan debates y acciones en torno al destino del lugar. En 2023, el colectivo Relieve instaló un andamio sobre la vereda para permitir que los vecinos observaran el interior por encima del muro. La experiencia despertó curiosidad y entusiasmo al revelar la diversidad de flora que había crecido sin planificación.

Con el asesoramiento de arquitectos y especialistas en paisajismo, el grupo elaboró una propuesta técnica. Desde vistas elevadas identificaron ejemplares de gran porte y antigüedad, como un paraíso al fondo del lote, además de fresnos, ficus y abundantes helechos. Predomina vegetación exótica, aunque con potencial para incorporar especies nativas.

Ese mismo año lograron abrir un canal de diálogo con la AABE e incluso solicitaron un permiso de uso temporal para ingresar, relevar el estado del predio y tomar mediciones. El cambio de gestión nacional interrumpió las gestiones.

Algunos vecinos consideran que la visibilización pública del reclamo podría desalentar a desarrolladores a competir en la subasta. Sostienen que el terreno es patrimonio estatal y que podría permanecer en manos públicas mediante una cesión a la Ciudad.

Existen antecedentes de plazas de pequeñas dimensiones insertas entre medianeras en Buenos Aires, como la Plaza Enrique Pichón Riviere o la Plaza Monserrat, que demuestran que incluso superficies acotadas pueden transformarse en ámbitos comunitarios.

El paisajista y docente Fabio Márquez, reconocido en redes como @paisajeante, señaló que la Ciudad atraviesa un déficit crítico de metros cuadrados de verde público, con distribución desigual. A su entender, el lote en cuestión —cubierto hoy por vegetación espontánea— representa una oportunidad concreta para mitigar esa carencia.

También subrayó que las iniciativas ciudadanas cumplen un rol clave para persuadir a las autoridades de que estos proyectos no constituyen un gasto sino una inversión en bienestar urbano.

La experiencia de recuperaciones anteriores, como Manzana 66, Parque de la Estación y Parque Ferroviario Colegiales, alimenta la expectativa vecinal. En un barrio donde el verde escasea, cada metro cuadrado disponible —por mínimo que parezca— puede significar un avance para abandonar los últimos puestos del ranking en disponibilidad de espacios públicos naturales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *