Una multitud en la Marcha del Orgullo: “No hay libertad sin derechos ni políticas públicas”
4 DE NOVIEMBRE 2024
Más de un millón de personas se unieron a la Marcha del Orgullo en la Ciudad de Buenos Aires, un evento marcado por el contexto de un gobierno de ultraderecha que ha mostrado abiertamente su desprecio hacia la comunidad LGBTIQ+. Bajo el lema “No hay libertad sin derechos ni políticas públicas”, la trigésimo tercera edición de la marcha unió Plaza de Mayo con el Congreso, desbordando las calles con alegría y resistencia.
Los organizadores, junto a 60 agrupaciones, denunciaron el ajuste en programas de diversidad y el aumento de discursos de odio por parte del gobierno de Javier Milei. En el evento participaron también las Abuelas, Madres e H.I.J.O.S., quienes realizaron un “pañuelazo contra el negacionismo”. “¿Nos quieren hablar de libertad quienes niegan la dictadura? Somos parte de un pueblo que tiene memoria y lucha”, leyeron en un documento.
La marcha no solo fue una celebración, sino también un acto de resistencia política. A través de bailes, disfraces y abrazos, los asistentes plantaron una posición firme en defensa de los derechos adquiridos frente a un gobierno que busca desmantelarlos. “No hay verdadera libertad si recortan nuestros derechos y desmantelan las políticas públicas”, afirmaron.
Entre los reclamos se incluyó la aprobación de la Ley Integral Trans y la Ley Antidiscriminatoria, así como una implementación efectiva de la Educación Sexual Integral no binaria en todas las escuelas. También se exigió justicia por el triple lesbicidio de Barracas, destacando que “la violencia de las palabras antecede a la violencia de los hechos”.
Voces diversas se alzaron durante el acto. Moma, un joven modelo, reflexionó sobre su camino hacia la libertad, mientras que Jennifer, una activista travesti de 61 años, compartió su experiencia de supervivencia y lucha. Las mujeres trans denunciaron la estigmatización y las masculinidades trans expresaron preocupaciones sobre la falta de atención médica.
La fiesta en las calles estuvo acompañada de carrozas que sonaron con los hits de artistas como Lali y Madonna, mientras que el reclamo por la falta de tratamientos para el VIH se hizo eco entre los asistentes. Pasadas las tres de la tarde, el “Pañuelazo contra el negacionismo” resonó en el ambiente, con intervenciones emotivas como la de Taty Almeida, quien instó a mantener la unidad en la lucha.
Entre risas y abrazos, la marcha fue un símbolo de lucha por todas las libertades. “En el origen de nuestra lucha está el deseo de todas las libertades”, se recordó, reafirmando que, en medio de un gobierno que solo pregona la libertad de mercado, el orgullo también es libertad.
