Tras casi tres décadas de lucha, CUBA incorpora por primera vez a mujeres en su Comisión Directiva
13 DE NOVIEMBRE 2024
El Club Universitario de Buenos Aires (CUBA), una de las instituciones más antiguas y emblemáticas de la ciudad, ha dado un paso trascendental hacia la inclusión de las mujeres en sus estructuras de liderazgo. Este avance es el resultado de una larga lucha que comenzó el 9 de mayo de 1996, cuando se presentó formalmente la petición para que las mujeres fueran reconocidas como socias activas. Este logro culminó en la histórica asamblea de 2018, en la que las mujeres lograron el estatus de socias plenas.
Lucía García Fernández y María Mercedes Casás, capitana y subcapitana del equipo de hockey de CUBA, marcaron un hito al convertirse en las primeras mujeres en integrar la Comisión Directiva del club. Esta decisión representa un avance crucial en la modernización de una de las instituciones más tradicionales de Buenos Aires.
El inicio de una larga lucha por la inclusión
La historia de la inclusión femenina en CUBA comenzó en 1996, cuando José Osvaldo Casás, padre de Mercedes, presentó una solicitud a la comisión directiva, solicitando que las mujeres fueran reconocidas como socias activas del club. En su solicitud, Casás expresó la necesidad de un cambio en la mentalidad institucional, argumentando que era fundamental «una nueva forma de pensar que valore la dignidad de la mujer». A pesar de su esfuerzo, la petición fue rechazada en ese entonces, ya que el estatuto del club estaba diseñado exclusivamente para hombres universitarios. Este rechazo, sin embargo, no hizo más que encender la chispa de una lucha que se prolongaría por más de 20 años.
La asamblea de 2018: un antes y un después
Dos décadas después, en noviembre de 2018, las mujeres finalmente lograron ser reconocidas como socias plenas. Durante la asamblea del 5 de noviembre de ese año, el 73% de los socios votaron a favor de esta histórica reforma, que otorgó a las mujeres los mismos derechos que a los hombres, sin importar su estado civil ni su relación con los miembros fundadores. María Mercedes Casás, conocida como “Mechi”, fue una de las principales impulsoras de este cambio, liderando la lucha por la igualdad dentro de la institución.
En la última asamblea, se aprobó una lista única de candidatos para renovar la Comisión Directiva, en la cual Casás fue designada como vocal suplente y Lucía García Fernández, conocida como “Luchi”, asumió el cargo de revisora de cuentas. Así, ambas hicieron historia como las primeras mujeres en ocupar un puesto en la directiva del club.
La igualdad de derechos y el acceso completo a las instalaciones
Actualmente, las mujeres constituyen el 35% de los socios de CUBA. Aunque muchas prefieren mantenerse como asociadas debido al costo reducido, desde la reforma de 2018, no existen distinciones en los derechos entre hombres y mujeres en el club. Este proceso, aseguran los miembros de CUBA, se ha dado de manera “natural”, como parte de una apertura gradual hacia la igualdad.
Este año, CUBA dio otro paso clave en materia de equidad: las mujeres ahora tienen acceso completo a todas las instalaciones de la sede de Viamonte, una propiedad que históricamente había estado reservada para actividades deportivas masculinas. Aunque las mujeres eran socias plenas desde 2018, su acceso a Viamonte había quedado condicionado a reformas estructurales en el edificio.
El 12 de agosto, en una nueva asamblea, con 768 votos a favor y 216 en contra, se aprobó el presupuesto para las reformas necesarias que permitirían a las mujeres acceder a todos los espacios deportivos de la sede. La primera etapa de las obras, que consistió en adaptar los baños, se completó el 17 de octubre. A partir de ahora, las socias podrán utilizar instalaciones como el gimnasio de judo, taekwondo, aikido, esgrima, yoga, squash y el bar.
Aún quedan pendientes algunas obras, como la construcción de vestuarios femeninos en el gimnasio de pesas, la sala de boxeo y otras áreas. Estas reformas se esperan finalizar a fin de año, lo que marcará el cierre de un proceso histórico de transformación que garantizará la igualdad de género en todas las instalaciones del club, permitiendo que todos sus socios disfruten de los mismos derechos sin distinción.
