Recuerdos y Remordimientos: La Sobreviviente del Accidente en Italpark
26 DE AGOSTO 2024
El 29 de julio de 1990, una tragedia en el parque de diversiones Italpark dejó una marca imborrable en la vida de Karina Benítez, quien sobrevivió a un accidente que resultó fatal para su amiga Roxana Alaimo. Hoy, a 34 años del incidente, Benítez, quien reside en Formosa, comparte su dolorosa experiencia y cómo ha reconstruido su vida desde aquel fatídico día.
El Día del Accidente
El verano de 1990 prometía diversión para un grupo de adolescentes que viajaron desde Villa Domínico a Buenos Aires para disfrutar de un día en el Italpark. Tras una misa dominical, Karina Benítez y Roxana Alaimo se subieron al MatterHorn, una atracción emblemática del parque, conocida por sus giros vertiginosos y su alta fuerza centrífuga. Lo que comenzó como un paseo emocionante se convirtió en una tragedia cuando un carro se desprendió y lanzó a Roxana contra el suelo, causándole la muerte instantánea.
Un Recuerdo Aterrador
En su primera entrevista extensa sobre el tema, Karina rememora la angustia y el caos vividos. «Roxana y yo estábamos muy unidas, y ella pidió cambiar de lugar conmigo justo antes de la segunda vuelta en el MatterHorn», relata. La atracción, que giraba a gran velocidad, empezó a descontrolarse cuando el operador se alejó de los controles, dejando a los pasajeros en peligro. «Sentí un ruido ensordecedor y luego un golpe. El MatterHorn continuó girando, y los otros carros me golpeaban mientras yo caía al suelo», explica Karina.
Secuelas Físicas y Emocionales
Karina fue llevada al Hospital Alemán con graves heridas: fracturas, contusiones y una conmoción cerebral que afectó su memoria. «Recuerdo que no me reconocía en el espejo. Estaba hinchada y llena de moretones», dice. El dolor físico fue abrumador, pero el peso de la culpa por la pérdida de su amiga fue aún más pesado. «Siento culpa por haber sobrevivido. La madre de Roxana me lo dijo en la cara un tiempo después. Aunque entiendo su dolor, no puedo comprender lo que significa perder a un hijo», admite.
Rehabilitación y Nuevos Comienzos
Durante su recuperación, Karina enfrentó problemas de memoria que la llevaron a repetir varios años del secundario. A pesar de las dificultades, logró finalizar sus estudios y se dedicó a nuevas metas. Actualmente, vive en Formosa con su pareja y su hija adolescente, y es profesora de artes marciales y kick boxing. Su academia, SPI, es un testimonio de su resiliencia.
Reflexiones sobre el Pasado
El accidente llevó al cierre de Italpark y a una prolongada batalla legal. La familia Benítez aceptó una compensación para finalizar la construcción de su hogar. Aunque el dolor de la pérdida sigue presente, Karina ha encontrado formas de lidiar con él a través de su trabajo y su dedicación a la comunidad.
«Cada vez que entreno o doy una clase, el recuerdo del accidente y de Roxana vuelve a mi mente. Aunque el trauma sigue allí, he aprendido a vivir con él y a seguir adelante», concluye Karina. Su historia es un recordatorio conmovedor de la fragilidad de la vida y la capacidad del espíritu humano para superar incluso las pruebas más difíciles.
