Botanical Garden, Buenos Aires

Autumn in the Botanical Garden, Buenos Aires Argentine

4 DE JUNIO 2023

Cinco espectáculos de color para maravillarse en el otoño porteño. A medida que el follaje altera sus tonos, el bosque citadino revela su gama otoñal con matices como el amarillo de los fresnos, el café de los plátanos, las tonalidades rojas y moradas del liquidámbar, el dorado de árboles como el ginkgo y el tono cobrizo del ciprés calvo. A lo largo de la estación, diversas gradaciones de amarillo, naranja, rojo, cobre y marrón transforman el paisaje urbano. Árboles como fresnos, tilos, ginkgos, cipreses y álamos se convierten en los protagonistas de esta breve pero impresionante exhibición natural, ideal para ser observada en los meses más fríos.

Este tránsito hacia nuevos colores en las hojas, previo a la caída, se inicia con la degradación del pigmento verde, la clorofila. Esto revela colores que estaban escondidos en el bosque de la ciudad. En este contexto, árboles como el fresno o el plátano, dominantes en las calles porteñas, juegan un papel crucial al llenar masivamente las veredas con su gama cromática.

“Poseemos más de 430 mil árboles en la Ciudad, y alentamos a los ciudadanos a apreciar la diversidad de nuestro entorno arbolado”, señaló Julia Domeniconi, encargada de Atención Ciudadana y Gestión Comunal de la Ciudad. Y continuó: “Tenemos alineaciones llenas de color y conjuntos aislados donde es posible apreciar este fascinante cambio en la tonalidad de hojas y copas”.

La irrupción de los tonos otoñales en Buenos Aires es marcada inicialmente por el brillante amarillo de los fresnos. Con 133.609 ejemplares registrados en las aceras de las 15 comunas, este árbol predomina en las vías públicas, abarcando el 36% de su totalidad. Dada su gran cantidad, destaca notoriamente, mostrando uno de los amarillos más intensos del espectro. Otras especies que también adaptan su apariencia con matices parecidos son el tilo, que tarda un poco más en cambiar a amarillo, y el árbol paraíso.

El plátano, que ocupa un lugar destacado en las aceras porteñas, en esta época exhibe un tono castaño propio de los matices otoñales. En contraste, el liquidámbar, con su coloración entre rojos y morados, fascina no solo por sus tintes sino también por la peculiar forma estrellada de sus hojas. A pesar de ser menos numeroso, es difícil no detenerse a contemplar esta especie singular.

Las colonias de ginkgos se erigen como emblemas otoñales con su resplandeciente amarillo dorado en lugares específicos de la ciudad, como la alineación en la calle Junín cerca del Cementerio de la Recoleta o Plaza Chile, siendo un homenaje a las víctimas de la dictadura chilena.

En el Lago de Regatas, situado en los bosques de Palermo, un conjunto de cipreses calvos captura la atención en otoño con su tonalidad morado-cobriza reflejada en el agua. Esta especie, una de las pocas coníferas en la región que pierde su follaje en otoño, previamente adquiere un tono cobrizo inconfundible.

“Observar las transformaciones del follaje puede ser una oportunidad para conectar con la naturaleza urbana y sensibilizarse con nuestros árboles compañeros”, subraya Marcela Palermo Arce, de la Dirección General de Espacios Verdes y Arbolado de la Ciudad. Además, resalta algunas particularidades, como los álamos piramidales con su tonalidad plateada. Y señala: “En las últimas incorporaciones, presenciamos matices novedosos en el panorama urbano, como el anaranjado del acer plateado”. A esta gama se unen los verdes persistentes de especies como el ficus, la tipa, el lapacho, el jacarandá, y otros árboles emblemáticos que retienen sus hojas durante la temporada fría.

Gobernadas por el Plan Maestro de Arbolado Público, las plantaciones en Buenos Aires surgieron bajo el higienismo, una teoría europea que promovía la vegetación urbana por motivos estéticos y de salud. Hoy día, es esencial destacar el rol del arbolado en la estructuración de espacios urbanos, trascendiendo su papel ornamental, como enfatiza el doctor Pedro Calaza Martinez, líder de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos.

Los árboles estructuran la ciudad, aportando color, sombra, luz, y dimensiones, además de brindar beneficios para la salud, el bienestar y la cultura. La Ciudad de Buenos Aires cuenta con un Censo del Arbolado Público accesible en Arbopedia, considerado como la ‘wikipedia de los árboles’ porteños. Esta herramienta brinda datos geolocalizados y características de cada ejemplar, facilitando una gestión eficaz del patrimonio arbóreo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *