Nación y Ciudad acordaron la entrega de la nueva cárcel federal de Marcos Paz y avanzan en la reorganización del sistema penitenciario.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
16 DE ENERO 2026
El Gobierno Nacional de Argentina y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires firmaron un acta de entendimiento que establece la entrega, durante el primer cuatrimestre de este año, de la nueva cárcel federal que se construye en la localidad bonaerense de Marcos Paz. Una vez finalizada y transferida, la prisión pasará a la órbita del Estado nacional.
El acuerdo forma parte de una agenda de trabajo conjunto entre ambas jurisdicciones orientada a incrementar la cantidad de plazas disponibles en el Servicio Penitenciario Federal y a reducir la sobrepoblación de detenidos en comisarías y alcaidías de la Ciudad, una problemática estructural que se profundizó en los últimos años.
Más plazas para descomprimir comisarías y alcaidías
Desde Nación y Ciudad señalaron que el entendimiento busca ordenar el alojamiento de personas privadas de la libertad, mejorar las condiciones de detención y fortalecer la capacidad operativa del sistema penitenciario federal. En ese marco, la nueva cárcel de Marcos Paz se presenta como una pieza clave para absorber una parte significativa de la demanda de plazas y aliviar la presión sobre dependencias policiales que no están diseñadas para alojamientos prolongados.
El nuevo establecimiento tendrá capacidad para 2.240 internos y deberá cumplir con los estándares técnicos, de seguridad, tratamiento penitenciario y condiciones de habitabilidad establecidos tanto por la normativa nacional como por los compromisos internacionales asumidos por la Argentina en materia de derechos humanos.
La puesta en funcionamiento de esta cárcel permitirá, además, avanzar con el proceso de desocupación del penal de Villa Devoto, en línea con los convenios firmados entre Nación y Ciudad en marzo y agosto de 2018, que ya preveían el cierre progresivo de esa unidad una vez habilitadas nuevas plazas federales.
Posible ampliación en complejos penitenciarios de Ezeiza
El acuerdo también contempla una instancia adicional para ampliar la capacidad del Servicio Penitenciario Federal. Se prevé la posibilidad de instalar espacios modulares de alojamiento dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, ambos ubicados en Ezeiza.
Estos módulos estarán destinados al alojamiento permanente de hasta 400 detenidos, lo que permitirá sumar capacidad de manera más rápida mientras se consolidan las obras de infraestructura de mayor escala. Desde las autoridades destacaron que estas soluciones deberán cumplir los mismos estándares de seguridad y condiciones edilicias que el resto del sistema federal.
Un acuerdo político e institucional
El acta de entendimiento fue suscripta por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y por el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, en representación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Según se informó oficialmente, el acuerdo permitirá ordenar el sistema de alojamiento de personas detenidas, reducir la cantidad de presos en dependencias policiales y mejorar la gestión integral del sistema penitenciario federal, respetando los marcos normativos vigentes y los criterios técnicos en materia de seguridad.
Supervisión de obras en Marcos Paz
Este miércoles, Jorge Macri recorrió el predio donde se levanta el Centro Penitenciario Federal VII, para supervisar el avance de las obras. El complejo se emplaza sobre un terreno de 80 hectáreas y constituye una de las inversiones penitenciarias más relevantes de los últimos años.
Las obras habían permanecido paralizadas durante cinco años y fueron reactivadas en diciembre de 2024, durante la actual gestión en la Ciudad. Desde el Ejecutivo porteño destacaron que la reanudación de los trabajos permitió retomar un proyecto estratégico que había quedado inconcluso y que resulta clave para reorganizar el mapa penitenciario.
Cómo será el nuevo complejo penitenciario
El Centro Penitenciario Federal VII contará con cuatro unidades de alojamiento y una infraestructura pensada para cubrir integralmente las distintas funciones del sistema penitenciario. El proyecto incluye un edificio de administración, un área de programas y servicios destinada al comando de seguridad interna, espacios de atención sanitaria y salas de videoconferencia para internos y profesionales.
También se prevén sectores específicos para visitas, un gimnasio y un área educativa destinada al desarrollo de talleres de trabajo y capacitación laboral, con el objetivo de fortalecer las políticas de reinserción social. A esto se suma un espacio destinado al distribuidor de raciones alimentarias y un campus organizado a partir de módulos de alojamiento.
El diseño contempla la división del predio en cinco sectores independientes, cada uno con canchas de fútbol y espacios destinados a huertas, lo que permitirá desarrollar actividades recreativas y productivas en un entorno controlado.
Una pieza clave para el sistema penitenciario
Desde ambas jurisdicciones coincidieron en que la finalización y entrega de la cárcel de Marcos Paz representa un paso central para enfrentar una problemática compleja que involucra seguridad, derechos humanos y gestión penitenciaria. El nuevo establecimiento no solo ampliará la capacidad del sistema federal, sino que también permitirá avanzar en el cierre de unidades obsoletas y en la reducción del uso de comisarías como lugares de detención prolongada.
El acuerdo entre Nación y Ciudad se inscribe así en una estrategia de mediano plazo que busca ordenar el sistema de detención, mejorar las condiciones de alojamiento y garantizar una respuesta más eficiente y segura por parte del Estado, tanto para las personas privadas de la libertad como para la comunidad en general.
