Milei gana las legislativas con más del 40% de los votos y logra un triunfo histórico en Buenos Aires.
26 DE OCTUBRE 2025
El presidente Javier Milei consolidó este domingo su poder político con una contundente victoria en las elecciones legislativas de 2025, en las que su partido, La Libertad Avanza (LLA), obtuvo más del 40% de los votos a nivel nacional y sorprendió con un inesperado triunfo en la provincia de Buenos Aires, uno de los bastiones históricos del peronismo.
El resultado —con más del 97% de las mesas escrutadas— marca un hito para el oficialismo libertario y redefine el equilibrio político en el Congreso, al renovar casi la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. La elección estuvo marcada, además, por una participación del 68%, la más baja desde el retorno de la democracia en 1983.
Un resultado que supera las previsiones
Con el 40,7% de los votos, La Libertad Avanza superó por casi nueve puntos porcentuales a la coalición peronista Fuerza Patria y sus aliados. El oficialismo se aseguró 56 nuevos diputados, alcanzando un total de 93 escaños en la Cámara Baja, mientras que los peronistas retienen 96 bancas tras perder dos. En el Senado, Milei sumó 13 bancas adicionales, quedando con 19 senadores, mientras que Fuerza Patria retrocedió a 26.
El PRO, su principal socio dentro de la alianza de gobierno, experimentó una caída significativa al perder 21 diputados y dos senadores, lo que evidencia un reacomodamiento interno dentro del bloque oficialista. Aun así, la suma de ambos partidos no alcanza por sí sola la mayoría absoluta de 129 escaños en la Cámara Baja, aunque sí lograría el quórum en el Senado, con el respaldo eventual de fuerzas menores como la Unión Cívica Radical y partidos provinciales o federalistas.
Milei obtuvo victorias decisivas en seis de las ocho provincias que renovaban senadores, un desempeño que superó ampliamente las proyecciones previas. Los peronistas lograron retener por escaso margen Río Negro, mientras que el Frente Cívico por Santiago arrasó en Santiago del Estero, con más de la mitad de los votos.
Una elección convertida en plebiscito
Estas elecciones funcionaron, en los hechos, como un referéndum sobre los casi dos años de gobierno del líder autodenominado anarcocapitalista, que llegó al poder con un discurso antisistema y promesas de ajuste drástico. El resultado le otorga un respaldo político clave para avanzar con sus reformas estructurales en materia fiscal, laboral y económica, así como para mantener sus vetos presidenciales frente a una oposición fragmentada.
El triunfo refuerza también su agenda de libre mercado y su alianza ideológica con el expresidente estadounidense Donald Trump, quien durante la campaña prometió públicamente un rescate financiero de 40.000 millones de dólares para Argentina, condicionado al éxito electoral de su homólogo. Ese apoyo explícito del exmandatario norteamericano marcó un hecho sin precedentes en la política regional reciente.
“Argentina ha pasado página”
Eufórico, Milei celebró el triunfo en la sede de su partido, ubicada en el centro de Buenos Aires, donde irrumpió en el escenario coreando una línea del tema de death metal que se convirtió en su himno de campaña: “Soy el rey de un mundo perdido”.
Ante una multitud que agitaba banderas amarillas y coreaba su nombre, el mandatario proclamó que “Argentina ha dejado atrás décadas de decadencia y populismo”.
“El pueblo argentino ha dado un paso histórico: dejamos atrás la infamia del gasto descontrolado y del default permanente. El país eligió el camino del progreso, la libertad y la grandeza”, afirmó el presidente, visiblemente emocionado.
Milei agradeció a los votantes que “defendieron las ideas de la libertad” y afirmó que la victoria es una “señal de madurez política” del electorado. También reivindicó el respaldo internacional recibido: “El mundo vuelve a mirar a la Argentina con respeto”, aseguró.
Baja participación y nueva etapa política
Aunque el voto es obligatorio, la participación del 68% del padrón fue una de las más bajas desde 1983, lo que refleja cierto desgaste y desconfianza hacia la clase política, según analistas electorales. Sin embargo, el resultado favoreció al oficialismo, que logró movilizar a su base en los distritos urbanos y de clase media, al tiempo que penetró con fuerza en la provincia de Buenos Aires, donde ningún candidato no peronista había ganado desde 2015.
En términos parlamentarios, el nuevo escenario deja a Milei con capacidad de veto y poder de negociación para aprobar leyes clave. Aunque no cuenta con mayoría propia, su desempeño electoral fortalece su posición frente a la oposición y le otorga margen para construir coaliciones legislativas ad hoc, especialmente en temas económicos.
Los analistas coinciden en que este resultado “redefine el mapa político argentino” y le otorga al presidente legitimidad renovada para avanzar con su programa de estabilización económica, basado en ajuste fiscal, liberalización del mercado y desregulación estatal.
Entre la incertidumbre y la expectativa
El desafío inmediato del Gobierno será mantener la estabilidad cambiaria y reforzar las reservas internacionales, en un contexto de alta inflación y presiones sobre el peso argentino. El apoyo político obtenido en las urnas le permitirá al Ejecutivo resistir intentos de la oposición por frenar su agenda reformista, pero también lo obliga a mostrar resultados concretos en el plano económico y social.
Mientras tanto, en Washington, Donald Trump celebró públicamente la victoria y ratificó su compromiso de apoyar el plan económico de Milei. “Argentina vuelve a ser libre. Felicitaciones a mi amigo Javier”, publicó en su red social Truth Social.
Con esta elección, el mandatario argentino consolida su posición como figura central del giro liberal en América Latina, al tiempo que enfrenta el reto de traducir su poder electoral en gobernabilidad efectiva.
“Hoy la Argentina ha pasado página. Ya no hay lugar para el pasado”, concluyó Milei, ante una ovación que coronó una noche que, para sus seguidores, marcó el inicio de una nueva era.
