Migrantes y descendientes afroargentinos marcharon al Congreso para visibilizar su lucha

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23 DE NOVIEMBRE 2024

El viernes 23 de noviembre, cientos de personas se reunieron en la Ciudad de Buenos Aires para conmemorar el Día Nacional de los y las Afroargentinas y de la Cultura Afro, en una marcha que recorrió desde la Plaza de Mayo hasta el Congreso Nacional. La movilización fue una expresión de visibilizarían y resistencia de los afrodescendientes en Argentina, un sector históricamente marginado y cuyas contribuciones culturales, sociales y laborales siguen siendo invisibilizadas en gran medida.

La marcha estuvo acompañada por diversas actividades, como la pegatina de imágenes en las cercanías del Cine Gaumont y frente a la Plaza de los Dos Congresos, donde se formó la cifra 26.852, en referencia a la Ley N° 26.852, que reconoce oficialmente a la comunidad afroargentina y su cultura. Varias mujeres jóvenes, entre 20 y 40 años, participaron activamente, colocando figuras grabadas sobre papel que representan a héroes afrodescendientes que, a pesar de su importancia en la historia argentina, han sido excluidos de los relatos oficiales.

Reconocimiento histórico y cultural: la lucha por la visibilidad

Uno de los momentos más destacados fue la intervención de Rebeca Traore, una joven activista afrodescendiente que compartió su experiencia personal y el legado de su padre, quien fue pionero en la investigación de la historia afroargentina. Traore resaltó que, a pesar de los avances, sigue siendo necesario luchar por el reconocimiento efectivo de la afroargentinidad en todos los aspectos de la vida pública, en especial en la educación y en el ámbito laboral.

“El sentido común en Argentina aún sostiene que no existe una comunidad afro, sin embargo, según el último censo, somos 9 millones de personas en el país”, afirmó Traore, quien también recordó que el 8 de noviembre es el día del fallecimiento de María Remedios del Valle, una heroína afroargentina que luchó en las Guerras de Independencia, pero cuya figura fue históricamente invisibilizada.

La Ley 26.852 y la lucha por su implementación

En este contexto, la ley 26.852 es vista como un avance, ya que reconoce la existencia de la comunidad afroargentina y su cultura. Sin embargo, los participantes en la marcha también señalaron que la ley aún no ha sido completamente reglamentada y que muchas provincias aún no la han adoptado. Tamara Barbará, del Frente Sindical de Lucha contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia, explicó que, recientemente, se logró que Córdoba adhiera a la ley, y destacó el reconocimiento del 7 de abril como el Día del Afro Cordobés en conmemoración de la venta de personas africanas esclavizadas en esa provincia.

A pesar de estos avances, los activistas subrayaron que la lucha continúa, no solo por la implementación efectiva de la ley, sino también por una educación afrocentrada, que permita a las nuevas generaciones conocer y valorar su historia y sus raíces. En este sentido, Rebeca Traore destacó el trabajo en el norte de Argentina, donde hay una gran población afro que, sin embargo, ve sus identidades y herencias negadas en los programas educativos.

Racismo estructural y discriminación laboral

Uno de los reclamos más urgentes tiene que ver con la discriminación laboral que enfrenta la comunidad afrodescendiente en el país. “Ser afrodescendiente no es solo bailar o tocar el tambor. Existe un racismo estructural que limita las oportunidades de desarrollo de las personas”, afirmó Barbará, quien subrayó que este tipo de discriminación también está presente en el acceso a puestos de poder y responsabilidad en distintos sectores de la sociedad. A pesar de la diversidad de la población afroargentina, pocos profesionales de la comunidad logran llegar a puestos laborales de alto rango.

Reconstrucción de la identidad y el legado histórico

Durante la marcha, también se recordó la figura del Sargento Cabral, cuyo origen afrodescendiente fue ocultado durante siglos. Investigaciones recientes, lideradas por Julio Romay, Matías González y el artista Ramiro Gigiaza, permitieron reconstruir la identidad del héroe de la independencia argentina, revelando que tanto sus padres como él mismo eran afrodescendientes esclavizados.

Este es solo un ejemplo de cómo la comunidad afroargentina sigue luchando por reconstruir su historia y reparar las injusticias del pasado. En la marcha, varios colectivos exigieron el reconocimiento de los aportes históricos y culturales afrodescendientes al patrimonio nacional.

El clímax de la marcha: la llegada del Candombe

A medida que la tarde avanzaba, el clímax de la manifestación llegó con la llegada de la columna del Candombe, una de las expresiones culturales más representativas de la comunidad afrodescendiente en Argentina. Acompañada de música, danza y colores vibrantes, esta columna celebró la rica herencia cultural de los afroargentinos y su capacidad de resistencia a lo largo de los siglos.

El Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro no solo es una conmemoración, sino un grito de visibilidad y resistencia. La comunidad afroargentina, que ha jugado un papel fundamental en la construcción del país, sigue luchando por ser reconocida en su totalidad, en su historia y en su cultura. Como dijo Tamara Barbará: “Queremos un país igualitario y no puede ser que nuestra comunidad no tenga representación en el Congreso y en las legislaturas”. Esta marcha es solo una muestra de que la lucha por la reparación histórica y la igualdad continúa, y que la comunidad afroargentina sigue siendo un pilar fundamental en la construcción de una Argentina diversa y plural.

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