La Policía de la Ciudad incorpora nuevos agentes y refuerza los operativos de prevención en calles y subtes

1

7 DE JUNIO 2026.

La Ciudad de Buenos Aires sumó 650 efectivos con experiencia previa en fuerzas de seguridad y defensa para fortalecer las tareas de prevención, vigilancia y control en distintos puntos del territorio porteño. Los nuevos integrantes se incorporarán principalmente a funciones vinculadas con la seguridad urbana, el sistema de transporte subterráneo y los operativos de ordenamiento en el espacio público.

Con esta incorporación, la actual gestión alcanzó un total de 5.292 nuevos policías incorporados desde diciembre de 2023, dentro de un plan destinado a ampliar la presencia policial y reforzar la capacidad operativa de la fuerza en toda la Ciudad.

Durante un acto realizado en el Instituto Superior de Seguridad Pública, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó la importancia de sostener políticas orientadas a garantizar la convivencia, la seguridad y el cumplimiento de las normas en el espacio público.

Según señalaron desde la administración porteña, el incremento de personal permitió fortalecer los controles preventivos y acompañó una reducción sostenida de distintos indicadores delictivos en los últimos años.

Los nuevos agentes completaron el programa de formación para Ingresantes con Experiencia, una capacitación especialmente diseñada para personas que formaron parte de otras fuerzas de seguridad o instituciones militares y cuentan con antecedentes profesionales en la materia.

Tras completar el proceso de instrucción, los efectivos fueron destinados a áreas operativas donde desarrollarán tareas de patrullaje, prevención, asistencia en eventos masivos y control en estaciones y formaciones de la red de subterráneos.

Las autoridades remarcaron que una mayor presencia policial en la vía pública permite ampliar los operativos de control y reforzar los dispositivos de prevención en sectores de alta circulación de personas.

En ese marco, continúan desarrollándose procedimientos de saturación en distintos barrios de la Ciudad, que incluyen controles vehiculares, identificación de personas, inspecciones y despliegues preventivos en zonas consideradas estratégicas.

La ceremonia contó con la participación de funcionarios del área de Seguridad, Justicia y autoridades policiales, quienes destacaron el crecimiento sostenido de la fuerza porteña durante los últimos años.

El director del Instituto Superior de Seguridad Pública y fiscal general de la Ciudad, Martín López Zavaleta, señaló que la meta prevista para fines de 2026 contempla superar los 6.200 nuevos policías incorporados y sumar además 500 bomberos especializados.

Actualmente, la Policía de la Ciudad cuenta con más de 28 mil efectivos y continúa ampliando su equipamiento y recursos operativos. Durante la presente gestión se incorporaron patrulleros, camionetas, motocicletas, cuatriciclos, vehículos para traslado de detenidos y bicicletas destinadas a tareas de proximidad en diferentes comunas.

Asimismo, la fuerza recibió miles de chalecos antibalas de última generación equipados con tecnología de geolocalización y nuevas herramientas de baja letalidad destinadas a intervenciones específicas.

Desde la conducción policial señalaron que el objetivo principal continúa siendo fortalecer la capacidad de respuesta ante hechos delictivos y brindar mayor protección a los vecinos mediante acciones preventivas y operativos permanentes.

Paralelamente, la Ciudad informó avances en distintos procedimientos de recuperación del espacio público y control territorial. Entre ellos se encuentran intervenciones sobre inmuebles ocupados ilegalmente y operativos destinados a liberar áreas afectadas por actividades informales que generaban conflictos con comerciantes y residentes.

A su vez, continúan desarrollándose acciones de seguridad de gran escala en distintos barrios vulnerables, junto con controles de acceso y operativos especiales en estaciones de subte y centros de trasbordo de pasajeros.

Las autoridades porteñas sostienen que estas medidas forman parte de una estrategia integral orientada a reforzar la presencia del Estado, mejorar la convivencia urbana y garantizar condiciones de seguridad en los distintos barrios de la Ciudad.

Según indicaron desde el Gobierno porteño, la continuidad de estos programas permitirá consolidar los resultados obtenidos en materia de prevención y fortalecer la capacidad operativa de la Policía de la Ciudad en los próximos años.