La inflación no cedió en diciembre en la CABA: un aumento del 3,3 por ciento
28 DE ENERO 2025
En diciembre, la inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se mantuvo elevada, alcanzando un 3,3 por ciento, un número que refleja la persistencia de las presiones inflacionarias a pesar de los esfuerzos por desacelerar los aumentos de precios. Este incremento fue parte de un panorama más amplio en el que, a lo largo de 2024, la inflación acumulada en el distrito porteño ascendió a un impactante 136,7 por ciento.
El parate en la desaceleración de la inflación, que se había anticipado en meses anteriores, se puede atribuir principalmente a la dinámica de los servicios. A diferencia de lo que ocurre con la canasta de consumo nacional, en la CABA los servicios tienen un peso relativo considerablemente mayor en la cesta de consumo, lo que ha generado un impacto más notable en el índice de precios. En diciembre, los servicios experimentaron un aumento del 4,2 por ciento, un incremento que supera al de los bienes, que subieron solo un 1,9 por ciento.
Este comportamiento evidencia que, a pesar de los esfuerzos por implementar políticas monetarias para controlar la inflación, los servicios continúan siendo una de las principales fuentes de presión en los precios de la CABA. En este contexto, las políticas monetarias que se implementen a nivel nacional o local parecen tener un límite en cuanto a su eficacia para reducir los aumentos en los servicios, lo que mantiene la inflación en niveles altos.
El incremento en los precios de los servicios, que abarcan sectores esenciales como el transporte, la salud, la educación y otros servicios públicos, pone de manifiesto las dificultades que enfrenta la economía porteña para encontrar un equilibrio en la estabilización de precios. Aunque los bienes de consumo han mostrado una desaceleración en su aumento, el fuerte impacto de los servicios en el índice general ha contrarrestado cualquier avance positivo.
El análisis de la inflación en la CABA se convierte en una herramienta clave para evaluar el comportamiento de la economía local, dado que la ciudad concentra una gran parte de las actividades económicas y servicios del país. La situación que atraviesa la CABA podría reflejar dinámicas similares en otras partes del país, especialmente en grandes centros urbanos, donde los servicios representan una porción significativa del gasto familiar.
Con una inflación acumulada de 136,7 por ciento en todo 2024, la cuestión sigue siendo central para la gestión económica local y las expectativas para el año siguiente. Si bien se prevé que la desaceleración de los precios de los bienes continúe, la presión de los servicios podría seguir siendo un obstáculo importante para una recuperación real del poder adquisitivo de los habitantes de la CABA.
