La consigna principal del paro de 24 horas llevado a cabo por los trabajadores de la sanidad, agrupados en la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), fue «sin salarios no hay salud».
24 DE FEBRERO 2024
Esta medida de fuerza se realizó en todo el país como respuesta a la falta de avances en las negociaciones convencionales con las cámaras y en demanda de una recomposición salarial. Héctor Daer, secretario general del gremio y triunviro de la CGT, señaló que el 75 por ciento de las actividades aún no han logrado recomponer sus ingresos, lo que indica la persistencia de conflictos en diversos sectores.
El paro inició a la medianoche del jueves y se extendió a lo largo de toda la jornada, afectando principalmente al sector asistencial, incluyendo clínicas, hospitales, centros de salud y otros establecimientos médicos. Aunque se garantizaron las guardias mínimas y la atención de emergencias, los distintos cuerpos de delegados organizaron acciones de protesta y difusión de los reclamos, con una marcha principal en las inmediaciones de los sanatorios Otamendi y Finochietto en Recoleta, Ciudad de Buenos Aires.
Desde FATSA denunciaron la falta de actualización salarial del 2023 y el impacto negativo de los índices de inflación de enero en el poder adquisitivo de los salarios. A pesar de las reuniones mantenidas con las cámaras y la Secretaría de Trabajo en el marco de las paritarias, no se han logrado avances significativos en las negociaciones. Daer calificó la actitud de las cámaras empresariales como «intransigente» y ratificó que el paro es solo el inicio del plan de lucha del sector.
Las filiales del interior de la Federación también se sumaron al paro, realizando marchas y protestas en varios centros de salud. En Córdoba, por ejemplo, se llevó a cabo una movilización entre las clínicas Chutro y Vélez Sársfield, mientras que en Santa Fe se solicitó solidaridad a la sociedad frente a la situación de los trabajadores de la salud.
La falta de respuesta por parte del Gobierno nacional ante los reclamos de los trabajadores de la sanidad ha generado tensiones. El ministro del Interior, Guillermo Francos, criticó a los gremios y los acusó de estar «absolutamente anquilosados», sin abordar las demandas salariales del sector. Por su parte, Daer manifestó que la persistencia de conflictos en diferentes sectores refleja la insostenibilidad de la situación actual y llamó a una comprensión por parte del presidente sobre la gravedad del panorama.
