«Intentan intervenir en las universidades públicas»
31 DE OCTUBRE 2024
La UBA convocó a una conferencia de prensa ante el ataque del gobierno. El rector de la institución, Ricardo Gelpi, junto con el consejo superior y los decanos, responderán a la embestida de Casa Rosada. Presentarán una propuesta para añadir un nuevo mecanismo «extraordinario» a los controles ya existentes. Milei continuó denostando desde las redes. Primer golpe de la SIGEN y una advertencia del jefe de los rectores. Las autoridades de la Universidad de Buenos Aires convocaron a una conferencia de prensa para este lunes, en la que mostrarán las auditorías realizadas en los últimos años. Su rector, Ricardo Gelpi, acompañado por el consejo superior y los decanos de las facultades, saldrá a responder de esta manera a la ofensiva del presidente Javier Milei. En el encuentro, la UBA presentará su propuesta para añadir a los controles existentes una nueva instancia de auditoría extraordinaria “independiente, transparente y de carácter externo”. Mientras tanto, el gobierno filtró a medios afines el primer golpe de la SIGEN contra las universidades: fuentes del organismo—que no se identificaron—afirmaron que entre 2020 y 2022 la UBA no rindió 8 mil millones de pesos. Este mecanismo de armar denuncias mediáticas, con acusaciones que en muchos casos no se comprueban, es el habitual operativo libertario para deslegitimar una política y luego justificar recortes en su presupuesto.
La UBA presentó recientemente un recurso para que la justicia determine si es la SIGEN, un organismo que depende del Poder Ejecutivo, quien debe auditarla. Plantea que ya está siendo controlada por la Auditoría General de la Nación, que depende del Poder Legislativo y que asumió esta tarea en 2022, cuando el ex procurador Carlos Zannini limitó a la SIGEN en tal atribución, al considerar que las universidades públicas tienen autonomía.
Hace dos semanas, el procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, emitió un dictamen para que la SIGEN reanude las auditorías a las universidades. Así se llegó a esta discusión: aunque algunos rectores prefieren no entrar en debate para evitar que se instale el discurso del gobierno (“no se dejan auditar porque son chorros”), otros opinan que no se puede confiar en lo que haga un organismo que depende de la presidencia. En la UBA, están convencidos de que Milei «intenta intervenir en las universidades públicas», según señalaron en el comunicado que convoca a la rueda de prensa, programada para las 8.30 en Viamonte 444.
El motivo del conflicto, sin embargo, no es si habrá auditorías, sino el recorte de presupuesto a las universidades. El 90 por ciento de los fondos se destina a pagar los sueldos de docentes y no docentes, quienes en lo que va del año han perdido un 45 por ciento de poder adquisitivo.
Víctor Moriñigo, rector de la Universidad Nacional de San Luis y presidente del Consejo Universitario Nacional—la coordinación de todas las universidades públicas—habló sobre este desplazamiento del eje de la discusión. En una entrevista para el programa Rayos X, de Tuny Kollmann, advirtió que si el desfinanciamiento universitario no se revierte, “las universidades nos vamos a replegar a lo mínimo y, por ejemplo, la UBA no podrá mantener la misma oferta. Nosotros tampoco, dejaremos de salir de San Luis, cada uno se irá replegando; las universidades quedaremos reducidas a una mínima expresión».
Agregó que, debido a los bajos sueldos, hay profesores que han dejado de enseñar en las facultades para dar clases en las secundarias, que pagan mejor, y otros se están yendo a universidades de otros países.
«Esa situación traerá muchos problemas a la universidad, porque no podremos sostener el nivel académico al que estamos acostumbrados. Hoy, toda la expectativa está en poder salvar el año que viene. El gobierno propuso un presupuesto de 3,3 billones para las universidades públicas, cuando necesitamos 7. Ojalá que en la discusión por el presupuesto 2025 nos vaya mejor que con la ley de financiamiento universitario».
La información filtrada a los medios hegemónicos fue un documento de la SIGEN que sostiene que “la UBA no rindió entre 2020 y 2022 el 89 por ciento de los fondos que recibió en el marco de diferentes programas universitarios como el FUNDAR”. Según el cálculo del organismo, hubo aproximadamente 8 mil millones de pesos sobre los cuales la casa de estudios no especificó su destino y utilización. Las mismas fuentes no identificadas de la SIGEN anticiparon que solicitarán a la UBA documentación sobre la compra de materiales, la contratación de servicios de limpieza, jardinería y mantenimiento en general, así como el uso de la caja chica.
Milei, que durante la semana acusó a las autoridades de las universidades públicas de ser “delincuentes” y “chorros”, este domingo continuó con su campaña de descalificaciones. En sus redes, insistió en que, para la marcha universitaria contra el veto a la ley de financiamiento, los convocantes “tuvieron que sumar a los sindicatos y estudiantes truchos”. Su mensaje es que la UBA “no quiere ser auditada” porque tiene cosas que ocultar.
Por otro lado, el sábado, la Asamblea Interfacultades, realizada con estudiantes y agrupaciones de la UBA, la UTN y la UNA, aprobó llevar a cabo una tercera Marcha Federal Universitaria el próximo 12 de noviembre. Esta medida es, por ahora, una propuesta que deberá ser debatida y aprobada por otras universidades del país.
