El Fraude Eléctrico en Las Cañitas: Conexiones Ilegales en un Edificio Premium
14 DE DICIEMBRE 2024
Un nuevo escándalo ha sacudido al exclusivo barrio de Las Cañitas, donde se descubrió que veinte departamentos de un edificio de alta gama realizaban conexiones eléctricas ilegales. Este fraude, que involucraba modificaciones a las instalaciones eléctricas para evitar que los medidores de energía registraran el consumo real, ha causado un perjuicio económico superior a los 7 millones de pesos. Además, se ha revelado que algunos de los departamentos involucrados estaban siendo alquilados de manera temporal a través de plataformas como Airbnb, lo que ha incrementado la gravedad del caso.
La empresa Edenor, distribuidora de energía eléctrica, llevó a cabo un operativo de inspección rutinario que permitió descubrir las irregularidades en el edificio «Pietro Las Cañitas», ubicado en la calle Dr. Emilio Ravignani 2555, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según la información proporcionada por Edenor, el personal especializado encontró que las instalaciones eléctricas habían sido manipuladas intencionalmente para que los medidores no reflejaran el consumo real de energía. El fraude fue identificado en la sala de medidores, donde se detectó que veinte departamentos de un total de 44 presentaban alteraciones en sus conexiones eléctricas.
Este hallazgo es particularmente alarmante, ya que algunas de las propiedades involucradas en el fraude estaban siendo ofrecidas como alquileres temporales a turistas, a través de plataformas digitales como Airbnb. Esto añade un nivel de complejidad al asunto, ya que los inquilinos, al no estar al tanto de la manipulación de las instalaciones eléctricas, se encontraban expuestos a potenciales riesgos de seguridad.
A raíz de la detección de estas conexiones ilegales, Edenor procedió a retirar las instalaciones fraudulentas con el acompañamiento de la policía. Además, el caso fue derivado a la justicia penal, y se encuentra actualmente bajo investigación en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, donde se determinarán las responsabilidades legales de los involucrados.
La empresa también intimó a los propietarios de los departamentos afectados para que abonaran el monto correspondiente al consumo irregular de electricidad. La suma adeudada asciende a 7,3 millones de pesos, que incluyen penalizaciones por un total de 30.132 kWh de energía que no fueron registrados por los medidores. Edenor advirtió que las conexiones clandestinas no solo constituyen un fraude económico, sino que representan un grave riesgo para la seguridad. Según la distribuidora, las manipulaciones pueden dar lugar a electrocuciones, cortocircuitos e incluso incendios, lo que pone en peligro tanto a los residentes como a las personas que manipulan las instalaciones.
El robo de electricidad es considerado un delito federal en Argentina, y las penas para quienes sean hallados culpables de este tipo de fraude pueden llegar hasta los dos años de prisión. Además, la distribuidora tiene la facultad de calcular el consumo de energía no abonada hasta cuatro años atrás, aplicando un recargo adicional del 40%, multas y sanciones económicas. Edenor ha dejado claro que este tipo de fraudes no solo afectan la economía, sino que también constituyen una amenaza seria para la seguridad de la comunidad.
En resumen, este incidente subraya la importancia de mantener la integridad de las instalaciones eléctricas y el cumplimiento de las normativas de consumo de energía. La manipulación ilegal no solo perjudica a las empresas proveedoras de servicios, sino que pone en riesgo a las personas involucradas y a quienes, de forma inocente, utilizan los servicios de estos lugares sin saber que se están llevando a cabo prácticas ilegales y peligrosas.
