El desempleo registró una fuerte suba en la Ciudad de Buenos Aires y afecta con mayor intensidad al sur porteño.
2 DE OCTUBRE 2025
La desocupación volvió a crecer en la Ciudad de Buenos Aires y encendió señales de alerta en el panorama económico local. De acuerdo con el informe más reciente del Instituto de Estadísticas y Censos porteño (Idecba), la tasa de desempleo correspondiente al segundo trimestre del año se ubicó en el 7,7 %, lo que representa un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024.
Este aumento, aunque moderado en términos porcentuales, refleja un deterioro sostenido en el mercado laboral porteño y una profundización de las desigualdades entre distintas zonas de la Ciudad. En ese sentido, los barrios del sur continúan siendo los más golpeados por la falta de empleo, con un índice de 10,5 % de desocupación entre la población económicamente activa, muy por encima del promedio general.
Desigualdades territoriales
El estudio del Idecba evidencia que el mapa del desempleo en la Ciudad no es homogéneo. Mientras que en la zona norte la tasa ronda el 5 %, y en el centro alcanza el 6,2 %, el sur porteño concentra los niveles más críticos, con cifras que superan los dos dígitos. Estas diferencias reflejan una brecha estructural que se mantiene desde hace varios años y que responde a distintos factores socioeconómicos, como la menor inversión privada, la escasez de oportunidades laborales formales y la mayor presencia de empleos informales en los barrios más postergados.
La falta de dinamismo en algunos sectores productivos, sumada al encarecimiento del costo de vida, agrava la situación de quienes buscan insertarse en el mercado laboral. Según analistas consultados por medios locales, el crecimiento del empleo informal y la caída del poder adquisitivo de los salarios también contribuyen a una mayor vulnerabilidad social.
Sectores más afectados
El informe señala que los rubros más impactados por la pérdida de empleo fueron los servicios personales, el comercio minorista, la construcción y algunas ramas de la industria manufacturera. En contraste, se observa una leve recuperación en el sector de tecnología y servicios profesionales, que concentran una parte importante del empleo formal en la Ciudad.
Sin embargo, la creación de nuevos puestos en estas áreas no alcanza para compensar la reducción del empleo en sectores tradicionales que emplean mano de obra menos calificada. Esto genera una brecha entre trabajadores con alta formación y aquellos con menor nivel educativo, una diferencia que se amplifica en el sur porteño, donde el acceso a la capacitación y a la educación técnica es más limitado.
Perspectivas y políticas públicas
Frente a este panorama, el Gobierno de la Ciudad viene implementando programas de capacitación laboral y fomento del empleo joven, principalmente en comunas como Villa Lugano, Villa Soldati y Parque Patricios, donde las cifras son más elevadas. Estas iniciativas buscan facilitar la inserción en el mercado de trabajo mediante convenios con empresas y centros de formación.
No obstante, los especialistas coinciden en que estas medidas resultan insuficientes para revertir la tendencia si no se acompañan con políticas de desarrollo productivo, incentivos a la inversión y mejoras en la infraestructura urbana de las zonas más vulnerables.
Un desafío estructural
El aumento del desempleo en la Ciudad no solo tiene consecuencias económicas, sino también sociales. La precarización laboral y la pérdida de poder adquisitivo impactan directamente en el consumo interno, el acceso a la vivienda y la calidad de vida de miles de familias porteñas.
En ese contexto, el sur de la Ciudad —que históricamente arrastra los mayores índices de pobreza y exclusión— continúa siendo el epicentro de la crisis laboral. Las cifras del Idecba confirman una tendencia que preocupa: la recuperación del empleo posterior a la pandemia se desacelera, y el crecimiento económico no logra traducirse en una mejora equitativa de las condiciones laborales.
Así, con un 7,7 % de desocupación promedio y picos del 10,5 % en el sur, la Ciudad enfrenta el desafío de reconstruir un mercado laboral más inclusivo y equilibrado, capaz de ofrecer oportunidades reales para todos sus habitantes.
