Conmoción en Villa Devoto: cinco integrantes de una familia murieron por intoxicación con monóxido de carbono y un bebé fue rescatado con vida.

1

2 DE JULIO 2025.

Una trágica escena sacudió la tranquilidad del barrio porteño de Villa Devoto durante la tarde del martes 1° de julio. En el interior de una vivienda ubicada sobre la calle Sanabria al 3700, entre Pedro Morán y Ricardo Gutiérrez, fueron halladas cinco personas sin vida: cuatro adultos y una niña de cuatro años. La causa, según las primeras pericias, habría sido una intoxicación por monóxido de carbono, un gas tóxico, invisible y letal. La única excepción fue un bebé de un año, que fue encontrado con signos vitales y trasladado de urgencia al hospital.

El operativo de emergencia

El hecho fue descubierto tras un llamado al 911 realizado por una familiar de las víctimas, que al no poder contactarse con ellos, decidió alertar a las autoridades. Personal de la Policía de la Ciudad acudió rápidamente al domicilio. Al ingresar, encontraron un panorama desolador: los cuerpos de los adultos mayores y de una familia joven sin signos de vida, distribuidos en distintos ambientes de la casa.

Los Bomberos de la Ciudad procedieron a ventilar la propiedad para permitir el ingreso del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME), cuyos profesionales constataron los decesos. También intervinieron peritos de la Policía Científica y agentes de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 48, a cargo del fiscal Dr. Rosende, con secretaría única del Dr. Rosasco.

Las víctimas

Las personas fallecidas fueron identificadas como:

  • Demetrio De Nastchokine, de 79 años
  • Graciela Just, de 74 años, ambos residentes en la vivienda y padres del hombre fallecido en el piso inferior
  • Andrés De Nastchokine, de 43 años
  • Marie Camille Lalanne, ciudadana francesa de 42 años y pareja de Andrés
  • Hija de ambos, una niña de 4 años

El único sobreviviente fue el hijo menor de la pareja, un bebé de un año, quien se encontraba en otra habitación del primer piso. Fue hallado consciente, con síntomas leves compatibles con la inhalación de monóxido, y fue inmediatamente trasladado al Hospital Zubizarreta, desde donde fue derivado al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Allí permanece bajo estricta observación médica.

Qué se sabe sobre la causa

Según informaron fuentes de la investigación, el 99% de las pericias preliminares indican que la causa de muerte fue la intoxicación por monóxido de carbono, un gas producido por la combustión incompleta de materiales como gas natural, carbón o leña. Este tipo de envenenamiento puede resultar letal si el ambiente no cuenta con una ventilación adecuada o si hay fallas en los artefactos de calefacción.

Los cuerpos de los adultos mayores fueron hallados en el segundo piso, mientras que la pareja joven y su hija fueron encontrados en una habitación del primer piso. El bebé, en tanto, se encontraba en una pieza contigua, lo que posiblemente le permitió salvar su vida.

Un gas silencioso y mortal

El monóxido de carbono (CO) es un gas altamente tóxico, incoloro, inodoro e insípido, lo que lo hace particularmente peligroso porque no puede ser detectado fácilmente sin dispositivos específicos. Al ser inhalado, el CO se une a la hemoglobina en la sangre con una afinidad 200 veces mayor que el oxígeno, lo que impide que este último llegue a los órganos vitales. La consecuencia es una hipoxia generalizada que puede conducir a la pérdida de conciencia y la muerte en pocos minutos, dependiendo de la concentración y el tiempo de exposición.

Este tipo de accidentes domésticos suele tener mayor prevalencia en épocas invernales, cuando los hogares recurren a calefactores o braseros para mantener el ambiente cálido. Si estos aparatos no están en condiciones óptimas o si los espacios están cerrados sin ventilación, el riesgo se multiplica.

Cómo sobrevivió el bebé

Especialistas en toxicología coinciden en que la ubicación del bebé en una habitación distinta, posiblemente mejor ventilada o más alejada de la fuente emisora del gas, fue determinante. Además, al estar acostado, pudo haber estado más cerca del suelo, donde la concentración de monóxido tiende a ser menor inicialmente.

El toxicólogo Carlos Damin, jefe del área en el Hospital Fernández, explicó que «el monóxido tiende a concentrarse primero en las capas superiores del aire, por lo que alguien acostado puede inhalar una menor cantidad en los primeros momentos». También influyen factores como la edad, la frecuencia respiratoria y la resistencia individual, variables que, en este caso, jugaron a favor del menor.

Investigación en curso

La Fiscalía ordenó diversas diligencias para esclarecer en detalle lo ocurrido: se realizarán estudios técnicos sobre los artefactos de gas de la vivienda, se revisarán los registros del medidor, y se entrevistará a familiares, vecinos y técnicos que hayan prestado servicios recientemente en el domicilio.

Además, se aguarda el resultado de las autopsias para confirmar oficialmente la causa de los fallecimientos y descartar otras hipótesis. Hasta el momento, todas las evidencias apuntan a un trágico accidente doméstico.

Medidas preventivas: cómo evitar una tragedia similar

Las autoridades sanitarias y de defensa civil insisten año tras año con las recomendaciones básicas para prevenir intoxicaciones con monóxido de carbono, entre las que destacan:

  • Mantener una ventilación constante en todos los ambientes, incluso en invierno.
  • Revisar periódicamente calefactores, estufas y termotanques con personal matriculado.
  • No utilizar braseros, hornallas o cocinas como fuente de calefacción.
  • Instalar detectores de monóxido de carbono en las viviendas.
  • Prestar atención a síntomas como mareos, náuseas, dolor de cabeza, debilidad o confusión, especialmente si varias personas los presentan al mismo tiempo.

El dolor del barrio

La noticia conmovió profundamente a los vecinos de Villa Devoto, un barrio tradicional del norte porteño, donde la familia era conocida y querida. En las inmediaciones de la casa, ubicada a metros de la estación de tren, no se hablaba de otra cosa. “No se escuchó ningún ruido, fue todo muy silencioso. Es terrible pensar que murieron todos y nadie se enteró hasta varias horas después”, dijo un vecino en diálogo con medios locales.

El hecho pone nuevamente en foco la necesidad de tomar conciencia sobre los peligros domésticos invisibles, como lo es el monóxido de carbono, especialmente durante los meses más fríos del año.