Avanza el traslado de detenidos de Devoto a Marcos Paz y se encamina el cierre del penal porteño.
24 DE ENERO 2026.
En los próximos meses se concretará uno de los cambios más significativos del mapa penitenciario del Área Metropolitana: el traslado de las personas detenidas alojadas en la cárcel de Devoto a la nueva unidad penitenciaria ubicada en Marcos Paz. La medida es el resultado de un trabajo conjunto entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno Nacional de Argentina, que retomaron y activaron acuerdos firmados en marzo y agosto de 2018.
Según lo establecido en esos convenios, durante el primer cuatrimestre de este año la Ciudad liberará el predio de la cárcel de Devoto una vez que los detenidos sean trasladados a la nueva prisión de Marcos Paz, que quedará bajo la órbita de la Nación. El objetivo central es reorganizar el sistema de alojamiento de personas privadas de la libertad y avanzar en el cierre definitivo de una unidad penitenciaria históricamente cuestionada por su localización en un área densamente poblada.
Trabajo conjunto para aliviar el sistema de detención
Desde ambas jurisdicciones explicaron que el traslado forma parte de una estrategia más amplia orientada a descomprimir las comisarías y alcaidías de la Ciudad, que en muchos casos alojan detenidos por períodos prolongados pese a no estar diseñadas para ese fin. La ampliación de plazas en el sistema federal permitirá mejorar las condiciones de detención y ordenar la distribución de internos.
El acuerdo más reciente fue suscripto por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y por el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, en representación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El entendimiento ratifica los compromisos asumidos años atrás y fija plazos concretos para la puesta en marcha del traslado.
Una cárcel con estándares nacionales e internacionales
La nueva unidad penitenciaria de Marcos Paz tendrá capacidad para alojar 2.240 personas detenidas y fue diseñada para cumplir con los estándares técnicos, de seguridad, tratamiento penitenciario y habitabilidad previstos en la normativa nacional e internacional vigente. Desde el Gobierno porteño destacaron que se trata de una infraestructura moderna, pensada para garantizar condiciones adecuadas tanto para los internos como para el personal penitenciario.
Además, el acuerdo contempla la posibilidad de ampliar la capacidad del Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de espacios modulares en predios ya existentes. En particular, se prevé sumar hasta 400 plazas adicionales en el Complejo Penitenciario Federal IV y en la Unidad 19, ambos ubicados en Ezeiza. Estas estructuras permitirán una respuesta más rápida a la demanda de alojamiento mientras se consolida la puesta en funcionamiento plena del nuevo complejo.
Recorrida oficial por las obras
En este marco, Jorge Macri visitó recientemente el predio donde se desarrolla la obra en Marcos Paz, acompañado por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia. Durante la recorrida, las autoridades supervisaron el estado de avance del complejo y evaluaron los plazos previstos para su finalización.
“El traslado de los detenidos permitirá avanzar con el cierre de la cárcel de Devoto, que es un reclamo histórico de los vecinos del barrio”, señaló Jorge Macri durante la visita. Y agregó: “La cárcel de Marcos Paz está casi lista y se la vamos a entregar a la Nación, tal como lo habíamos acordado”.
Una obra reactivada tras años de parálisis
Las obras del nuevo complejo penitenciario estuvieron detenidas durante cinco años y fueron retomadas en diciembre de 2024, tras una decisión política de reactivar un proyecto considerado estratégico para el sistema de seguridad y justicia. El establecimiento se emplaza sobre un predio de 80 hectáreas y contará con cuatro unidades penitenciarias, organizadas de manera funcional y segura.
El diseño incluye un edificio administrativo central, un área destinada a programas y servicios vinculados al comando de seguridad interna, un sector de salud con instalaciones específicas y salas de videoconferencia pensadas para el contacto entre internos y profesionales. También se prevén espacios amplios para visitas, un gimnasio y un sector educativo orientado a talleres de trabajo y capacitación laboral, con el objetivo de promover procesos de reinserción social.
Infraestructura integral y espacios abiertos
El complejo incorporará además un área destinada a la distribución de raciones alimentarias y un campus organizado en cinco sectores independientes, cada uno con canchas de fútbol y espacios para huertas. Esta disposición busca favorecer actividades recreativas, deportivas y productivas dentro de un entorno controlado, alineado con los criterios modernos de tratamiento penitenciario.
Desde ambas jurisdicciones subrayaron que la finalización de la cárcel de Marcos Paz es una pieza clave para ordenar el sistema de detención, mejorar las condiciones de alojamiento y reducir el uso de dependencias policiales como espacios de permanencia prolongada. Al mismo tiempo, permitirá avanzar en el cierre del penal de Devoto y liberar un predio urbano de alto impacto para el barrio y la Ciudad.
El traslado de los detenidos, previsto para los próximos meses, marca así un paso decisivo en una política de largo plazo que articula seguridad, justicia y planificación urbana, con el objetivo de dar respuestas estructurales a una problemática compleja y de larga data.
